La razón principal de la gran derrota de Jonas Vingegaard frente a Tadej Pogacar simplemente se puede reducir en una constante desde hace dos años: el esloveno mueve más vatios que el líder de Visma – Lease a Bike. Pero también hay una gran serie de atenuantes que se añaden que se vinculan con la escuadra del danés. Desde problemas estructurales que se arrastran desde hace tiempo -falta de renovación mediante fichajes- o más recientemente -bajas por lesión de Laporte y Van Aert, ciclistas desgastados del Giro-, hasta motivos más contextuales que se vinculan en específico con la etapa.
La estrategia que se derrumbó
La estrategia de la escuadra consistió en colocar ciclistas satélite par a Vingegaard de forma tal de minimizar daños en el descenso del Tourmalet y el puerto final, zonas que juegan en contra con las características de Vingegaard de peso y explosividad, y donde Pogacar ganó la mayor diferencia de tiempo.
Te puede interesar:
El equipo intentó colocar a Victor Campenaerts en la fuga, pero allí se metió Mads Pedersen (Lidl-Trek) que apuntaba a ganar puntos por la malla verde. Esto impulsó a los equipos de sprinters a tomar el control ya que no solo Pedersen es un rival directo en la clasificación de puntos sino que también la fuga solo consistía de 3 -y luego 2- corredores, lo que liberaba los puntos para el resto. “Colocamos a tres corredores en cabeza con la esperanza de alcanzar a Pedersen antes del sprint intermedio”, explicó Christoph Roodhooft, jefe de Alpecin-Premier Tech, posteriormente. “Temíamos que otros diez hombres atacaran en la subida previa y que él se llevara toda la clasificación por puntos, dejándonos sin nada”.
Visma no supo reaccionar a tiempo y no hizo nada para cambiar la dinámica, manteniendo a Campenaerts adelante. Luego intentó ataques con Matteo Jorgenson, pero siempre fue marcado por UAE sin problemas.
El déficit de Vingegaard más que duplicó al esperado
“El plan era que uno o dos corredores se unieran a la escapada. Me sorprendió que los equipos de velocistas persiguieran a Victor Campenaerts para el sprint intermedio. Eso cambió mucho el desarrollo de la etapa”, dijo Jorgenson. “Como resultado, hicieron el trabajo por el UAE durante los primeros cincuenta kilómetros. Luego entramos en la zona montañosa y les resultó mucho más fácil controlar la carrera. Ahí es donde nuestro plan falló un poco: no logramos que ninguno de nuestros corredores se uniera a la escapada”.
Visma quería mandar a dos corredores para que aguantaran el Tourmalet, pero esto tampoco estaba garantizado que sucediera si UAE no les daba un colchón de tiempo. Al final, el final fue peor de lo previsto: dos veces y medio mayor. El director deportivo Marc Reef, indicó que “si la diferencia se hubiera mantenido dentro de un minuto, nos habríamos dado por satisfechos”.
Te puede interesar:
- Red Bull confirma que no renovará a Roglic: “Hay que hacer sitio a los jóvenes”
- Mirá entrevistas y nuestros podcasts con todo el análisis y lo último del ciclismo en nuestro canal de Youtube
¿Una elección equivocada en la bicicleta?
Pero el tema estratégico no fue el único problema. Los ex ciclistas neerlandeses Stef Clement y Tom Dumoulin -ambos con paso por la estructura del equipo en el pasado- cuestionaron la elección de marchas de la bicicleta de Vingegaard. En declaraciones a De Avondetappe, Dumoulin, quien fue compañero de equipo de Vingegaard en el Jumbo-Visma entre 2020 y 2022, elogió en primer lugar al danés por comparecer ante los medios tan pronto después de un final tan difícil y luego cuestionó su elección de equipamiento.
“Subía el Tourmalet con el plato grande. Uno piensa: ¡Guau, con el plato grande! Pero la cuestión es que solo tiene un plato”. Ese tipo de configuración ahorra algo de peso y simplifica la transmisión. Pero en una etapa con el Tourmalet, un largo descenso y una subida final rápida pero poco pronunciada, Dumoulin no estaba convencido.
“Jonas ha optado específicamente por un solo plato delantero. Eso significa que solo dispones de once o doce marchas traseras. Por lo tanto, tienes que gestionarlo en las subidas más empinadas, pero también en los descensos más rápidos, donde necesitas una marcha mucho más larga”, indicó. Señaló que si la diferencia entre marchas es demasiado grande, el ciclista puede terminar buscando constantemente la cadencia adecuada sin llegar a encontrarla del todo.
“No me parece una decisión adecuada”
“Sinceramente, no me parece una decisión muy acertada”, dijo Dumoulin. “Si vas subiendo el Tourmalet a 25 kilómetros por hora y sientes que estás usando una marcha demasiado dura, quieres poder cambiar suavemente a la siguiente. Pero como solo tienes doce marchas en total, los saltos entre ellas son demasiado grandes. No puedes cambiar sutilmente. Das un salto brusco y de repente vas mucho más ligero. El resultado es que, en las subidas, a menudo vas un poco demasiado ligero o un poco demasiado pesado”.
En su opinión, el peso ahorrado al eliminar el segundo plato y el mecanismo de cambio delantero es demasiado pequeño como para justificar las posibles desventajas. “Podríamos estar hablando de 40 o 50 gramos. Eso no es casi nada. Si te ahorras un rociado de la botella, ya has ahorrado eso”.
“También se corre el riesgo de perder energía”, argumentó. “Como la cadena, sin un segundo plato, suele estar más inclinada, hay mayor fricción en la transmisión. Eso es simplemente una pérdida de potencia. No toda la energía que se aplica a los pedales llega a la rueda trasera con la misma eficacia”. En ese sentido, se preguntó porqué se dio esta elección. “Al parecer, se siente cómodo con ella. Una ventaja, por supuesto, es que la cadena no se puede salir de la parte delantera al cambiar de marcha, ya que está fija a ese único plato. Pero sea cual sea su razonamiento exacto, en mi opinión, las desventajas de este sistema no compensan en absoluto ese mínimo ahorro de peso”.
La respuesta del equipo
Clement estuvo de acuerdo y la consideró como uno de los motivos por el cual Vingegaard perdió más tiempo en el descenso del Tourmalet que en la propia escalada. “Creo, aunque no lo sabemos con certeza, que Tadej Pogacar podría usar una marcha mucho más larga en los descensos que Jonas Vingegaard», expuso. Describe el descenso como un “descenso con pedaleo hacia atrás”, donde se puede mantener una velocidad constante pedaleando. Y ahí, según él, radicaba precisamente el problema.
“Vingegaard iba con una sola marcha, y de hecho era la incorrecta. Como resultado, nunca se logra un buen ritmo en las subidas ni se alcanza la velocidad que Pogacar sí genera en las bajadas. Para mí, eso explicaría por qué ganó tanto tiempo allí”, opinó.
Al ser consultado sobre los comentarios de Dumoulin y Clement, el director Reef insistió en que la elección del equipamiento no influyó en la pérdida de tiempo del danés frente a Pogačar. “No, él usa esa configuración en varias subidas y en varias etapas. Ciertamente no fue eso lo que marcó la diferencia”, dijo Reef, quién explicó que la elección se basó menos en el peso y más en las preferencias y la experiencia del ciclista: “Nosotros no lo vemos así. Creemos en esta configuración. Si bien ahorra algo de peso, se trata principalmente de lo que el ciclista pueda manejar y con qué cadencia se sienta cómodo”.
Del mismo modo, replicó que “lleva años” usando esta configuración y que no es un aspecto “que se vaya a cambiar para etapas” como la del Tourmalet, defendiendo que se trata de una “elección correcta”.
El problema inició en el Tourmalet mismo
Por último, otro error fue enfatizado por los ex ciclistas Thomas Dekker y Lareuns ten Dam en WielerRevue: la estrategia del propio danés. Dekker cree que Vingegaard cometió un error al no seguir el ataque inicial de Pogacar e intentar alcanzarlo. “Los deja ir, pero a dos kilómetros de la cima del Tourmalet, es un ciclista de verdad”, opinó Dekker al considerar que si Vingegaard se mantenía al paso de Pogacar en el Tourmalet, hubiera minimizado pérdidas posteriormente.
¿Podrá el equipo neerlandés recuperarse de uno de los días más difíciles, comparable con la imprevista derrota de Primoz Roglic a manos de Pogacar en La Planche des Belles Filles en 2020, el cual marcó un antes y un después?. No parece muy claro. Quizás sea necesario empezar a construir para un futuro sin Pogacar… ni tampoco Vingegaard.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
