Último día en Francia y primer final en alto que con alta probabilidad se resolverá mediante pancartazo. Transitamos 174 kilómetros desde Gruissan – Aude en dirección a Font Romeu.
Nos situamos en Occitania y ponemos rumbo a los Pirineos orientales, departamento perteneciente a la región y no muy lejano de Andorra. Vamos hacia el sur por una ruta plana que a medida que nos acercamos a la zona acotada, toma otra forma.
A falta de 52 km, en Prades, marcamos el inicio de la verdadera batalla. El camino toma pendiente positiva y progresivamente acerca al primero de dos puertos puntuables de la jornada. Será ahí cuando se presente la siempre tediosa y agresiva batalla por la colocación para aterrizar en la base del Col de Mont-Louis (1°).
Nos enfrentamos a una escalada de 19 km al 5%. Sus números no mienten, es larga y pedaleable, aunque en la segunda mitad esconde ciertos tramos -con clara separación uno del otro- que alcanzan al doble dígito de gradiente, con una máxima del 14%. Corona a 18 de meta.
Tras la cima se debe seguir pedaleando por 3 km, previo al breve descenso de 4 km que también involucra cierta fuerza para ganar terreno. A 10 del final llega Font Romeu (2°), el reto conclusivo.
10 km al 5% que no ocultan ningún misterio. Será una subida rápida por lo tendida que es, apenas alcanza máximas del 8% y se presta para un ejercicio donde un treno impone una velocidad crucero alta que de cara al sprint deja un grupo reducido del cual sale victoriosos el corredor que mejor conserve la frescura en sus piernas.
Se define casi en curva tras superar un tramo con el porcentaje mayor. Primer duelo (fugaz) entre los escaladores.
Clima
Riesgo de tormenta. La caravana afrontará lluvias intermitentes de gran precipitación. El viento golpeará con cierta fuerza de forma frontal/lateral en la cota conclusiva.
Escenario
El recorrido es controlable e individualmente no requiere un gasto significativo para Pogacar si quiere ir por la victoria, pues sólo depende de que los suyos tiren del lote y aumenten la velocidad en el ascenso definitivo para que él le dé la cara al viento por un minuto en los 300 metros finales.
¿Formas de cambiar el escenario? Inexistentes casi en totalidad. A lo sumo un valiente puede inmolarse a distancia y apostar a que el colectivo del esloveno no esté del todo sólido para cerrar el hueco. Sin embargo, abrir brecha en un contexto así requiere de un gran gasto energético y fuera de eso nunca falta el tercero que apague el incendio. Con un patrón tan autoritario, los demás sienten temor de salirse del molde.
Cierto es que el esloveno puede tener la intención de ceder el rojo, sin embargo, la carencia de repechos o mayor dureza en el terreno previo hace difícil que una escapada ruede con minutadas de ventaja. El lote tendría que mostrar una pasividad pasmosa, algo que difícilmente acontezca.
Favoritos
Tadej Pogacar –
Con controlar al sprint le bastará.
Richard Carapaz – El único que no titubea cuando salir de la duda se trata.
Felix Gall – En el caso optimista de que la carrera se dinamite de lejos va a ser el más cercano al arcoíris.
Primoz Roglic – No va a pasar, pero en llegadas así era letal.
Enric Mas – Esta es su carrera y aquí tiene la oportunidad de dar un primer buen síntoma.
Jarno Widar – Posible revelación de este parcial.
Predicción
Debería ocurrir una anormalidad para que Pogi no se embolse el triunfo.
Encuentras toda la actualidad de La Vuelta en nuestra sección especial
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
