Hace dos meses atrás Fabio Jakobsen finalizaba prematuramente su contrato con Picnic PostNL y fichaba por Visma – Lease a Bike. Una apuesta muy grande del equipo amarillo: Jakobsen, que ganó etapas en el Tour de France y La Vuelta a España, en el último tiempo ni siquiera tenía un nivel aceptable para un ciclista de categoría continental. No podía terminar las carreras ni aguantar el ritmo del pelotón en terreno llano. El pasado sábado ya logró un paso adelante, finalizando decimoquinto en el Sparkassen Münsterland Giro.
¿Logra el milagro? Jakobsen asegura que tuvo su “mejor carrera en dos años” en su debut con Visma
Para Visma, es una apuesta de bajo riesgo pues Jakobsen posiblemente aceptaría un sueldo mínimo. En el peor de los casos, su contrato expirará a fines de 2027 y se podrá olvidar la experiencia. En el mejor de los casos, tendrán una buena historia para contar respecto de su área de performance y un ciclista que puede ganar etapas. Además, permitirá a Visma ganar experiencia a la hora de conformar un tren de lanzamiento pensando en el ascenso previsto para 2028 de Henry Hobbs, promesa británica en la pista que tienen en el equipo de desarrollo.
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Cabe recordar que el equipo carece de velocistas puros desde la salida de Olav Kooij a Decathlon CMA CGM a principios de este año. Si bien está Matthew Brennan, se trata de un corredor más versátil y que, de todos modos, no puede ocupar todo el calendario. Paradójicamente Brennan en Münsterland no buscó su propio resultado sino que trabajó como lanzador de Jakobsen, que terminó perdiendo su rueda.
Brennan terminó trabajando para Jakobsen
“Me sentí bastante bien”, señaló Jakobsen en un comunicado del equipo. “Estaba satisfecho de haber podido mantenerme bien en el grupo y de haber tenido la oportunidad de probarlo también en el sprint. Los chicos me ayudaron mucho durante todo el día».
“Puede que me haya quedado un poco rezagado en el sprint, pero creo que he dado un paso en la dirección correcta. Quizás no sea el resultado que uno desea estando en esa posición, pero por ahora, fue lo máximo que podía lograr. Principalmente quiero usar estas carreras para seguir progresando, así que estoy muy satisfecho. Esta es la mejor carrera que he corrido en dos años, así que miro al futuro con optimismo”, continuó.
El director del equipo, Robert Wagner, explicó la decisión de apuntar a la victoria con Jakobsen y no con Brennan, que ganó cinco etapas en la reciente Vuelta a España. “Teníamos un plan y lo ejecutamos a la perfección; de hecho, tuvimos el control en todo momento. El acuerdo era que intentaríamos darlo todo por Fabio si se sentía bien, y así fue. Matthew también lo intentó en la sección montañosa, pero el recorrido no era lo suficientemente exigente para él»”.
“Hicimos todo lo posible, pero lamentablemente Fabio quedó completamente encerrado. Lo que más me importa ahora es que esté de vuelta en la final después de más de 200 kilómetros. Ha recorrido un largo camino, así que estoy muy contento de que lo haya logrado”, manifestó.
No logra ganar desde 2024
En la previa de la clásica alemana de un día, Jakobsen habló de su gran incertidumbre en el último tiempo. “Cuando hablé con la dirección de Visma sobre cómo me veo como ciclista, cómo debería ser entrenado, cuáles son mis puntos fuertes y débiles, y si seríamos una buena combinación, rápidamente coincidimos en que queríamos ir en la misma dirección”, comentó al periodista, Daniel Benson. “Simplemente estoy agradecido por la oportunidad de unirme a este equipo y por la posibilidad de redescubrir el sprint que sé que aún llevo dentro. Pero tenemos que demostrarlo en la carretera y en una carrera, manifestó el neerlandés.
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Finalmente, contó sobre su entrenamiento previo a su regreso a la competencia, el cual incluyó una participación en una serie de criteriums. “He participado en tres carreras de criterium y he dado pasos de gigante. Desde ir en el último grupo y contentarme con llegar a la meta, hasta la segunda carrera, donde casi pude esprintar pero me dieron calambres en los isquiotibiales porque no estaba acostumbrado a acelerar. En Roggeman, todo transcurrió con bastante control, pero no fue una carrera fácil. Aun así, conservé mi velocidad máxima, lo que me permitió luchar por la victoria”.
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