¿Cómo funciona un tren de lanzamiento? Un ciclista del Giro revela los detalles de su equipo y de cómo afrontarán el tiempo límite

Ethan Vernon (NSN) vence a Dorian Godon (INEOS) en la cuarta etapa de la Volta a Catalunya 2026 ( Ethan Vernon (NSN) vence a Dorian Godon (INEOS) en la cuarta etapa de la Volta a Catalunya 2026 (Getty)

Un tren de lanzamiento para un velocista parece algo simple, pero requiere días e incluso meses de entrenamiento para poder perfeccionarlo. Es por eso que algunos equipos contratan a ex ciclistas con experiencia para guiar a sus corredores, como es el caso de Marcel Kittel en Unibet Rose Rockets que trabaja con Dylan Groenewegen, o Mark Renshaw, lanzador de Mark Cavendish en sus mejores tiempos, que se unió a Deceathlon CMA CGM para entrenar a Olav Kooij y Tobias Lund Andresen.

¿Cómo funciona un tren de lanzamiento del Giro?

En un artículo de Irish Independent, Ryan Mullen, corredor de NSN dio detalles sobre cómo funcionará su tren, algo que permite conocer con más funcionamiento su dinámica.  “Iremos día a día, pero ya hemos planificado al menos seis o siete oportunidades para esprintar, así que tendremos mucho trabajo por delante esos días. Tenemos muchas opciones con Ethan (Vernon) para los sprints más grandes y rápidos, y con Corbin (Strong) para los sprints en grupos reducidos”.

Tras afirmar que un objetivo será ganar la malla rosa en el primer día, indicó que es “útil” implica guiar a su velocista a través de los últimos kilómetros frenéticos de un final a 70 km/h, manteniéndolo fuera del viento en el lado más liso y rápido de la carretera, lejos del peligro pero lo suficientemente cerca de la cabeza de carrera para que, cuando lleguen esos últimos 200 metros, esté fresco y bien posicionado para acelerar al máximo.

“Intentamos tomar una decisión informada sobre cómo afrontar cada final. Se trata de calcular bien el momento del esfuerzo y utilizar eficazmente a los demás equipos. En las Grandes Vueltas suele ser un poco más fácil porque hay equipos que luchan por la clasificación general y que compiten hasta los últimos 3 km para asegurarse de no perder tiempo en caso de incidente”, señaló, refiriendose a la regla de la zona segura.

El escenario ideal

“Si estás cerca de la cabeza del pelotón a 3 km de la meta, puedes controlar tu esfuerzo, esconderte un poco, entrar y salir. Tienes que saber cómo las estructuras de la carretera, como las rotondas y demás, empujan al pelotón desde un lado de la carretera, saber cuándo llegará el ritmo”, explicó.

En ese marco, Mullen dio más detalles sobre cómo funcionará un tren de lanzamiento de NSN en un escenario ideal. “Mi último kilómetro ideal es si me pongo en cabeza cuando falte un kilómetro, llevo a Jake (Stewart) hasta los 500 metros, él acelera y lanza su sprint con Ethan a rueda, y luego lo dejo atrás a 200 metros de la meta. Así que yo hago un esfuerzo de 500 metros, unos 25 segundos, Jake hace 20 segundos y Ethan hace los últimos 15. Así de simple. Solo tienes que esquivar a los otros cien que intentan hacer lo mismo”.

“El nivel es tan alto ahora que cualquiera puede escalar. Cualquiera puede generar seis vatios por kilogramo durante casi 15 minutos si quiere. Incluso los velocistas más grandes y pesados ​​pueden hacerlo ahora. Ethan y Corbin escalan bien. Para mí, que peso 80 kg, seis vatios por kilo son 480 vatios. Es una cifra bastante alta, pero cada vez que estoy en una subida, miro hacia abajo y veo que estoy generando 500 vatios y pienso: ‘Bueno, esto solo es sostenible durante unos 10 minutos’. La gravedad no está de mi lado. Simplemente tengo que intentar ponerme en forma para escalar y llegar a la cima”, concluyó.

“La camaradería para el tiempo límite es cada vez menor”

Del mismo modo, habló sobre cómo manejará los tiempos límites el tren de sprinters en las etapas de montaña. “Ahora la velocidad media es mucho mayor, lo que significa que los tiempos de corte son menores que antes, porque si alguien como Tadej Pogacar —menos mal que no está aquí— se escapa a 100 km de la meta, eso no es bueno para el grupo porque se calcula en función de un porcentaje del tiempo del ganador”. Indicó que ya no existe –como sí lo era en el pasado- un acuerdo en común entre todos los sprinters para ir en un gruppetto. “Ya no es lo que era, eso seguro. Cada año la camaradería en el grupo es menor. La gente sigue intentando sacar ventaja entre sí. Si hay velocistas que están en mejor forma que los demás, intentan dejar atrás a los otros velocistas (con la esperanza de que abandonen)”.

“Se acabaron los tiempos en que todos iban tan rápido como el más lento del grupo. Ahora, el grupo va tan rápido como el más fuerte, mientras que el resto nos aferramos, y siempre hay algún cretino que lo fuerza demasiado. Eso es lo habitual hoy en día. Si el tiempo límite es de 40 minutos, puedes estar seguro de que llegaremos con unos 37 o 38 minutos de retraso. Me he vuelto muy bueno en matemáticas y calculando los tiempos límite”, concluyó Mullen.


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