Con una carrera con enormes altibajos, que incluyó 12 grandes vueltas sin triunfos y un retroceso al equipo de desarrollo de su equipo tras una grave lesión, este es el año de resurgimiento de Michael Valgren (EF Education-EasyPost). Tras su gran triunfo en la última Tirreno-Adriático, el danés logró su primera victoria en una gran vuelta en la etapa 17 del Giro de Italia en una emocionante batalla en la fuga.
100 kilómetros para que se forme una fuga
La etapa 17, junto con la próxima, representa una de las últimas oportunidades para las escapadas pues la 19 y la 20, con múltiples puertos de montaña, podría ser turno para los favoritos de la general, tal como mostró este Giro en todos los días de alta montaña. Pese a no contar con subidas significativas, esta jornada incluyó 3.300 metros de desnivel positivo.
Varios ciclistas se mostraron muy activos desde el principio para la fuga, con velocidades medias superiores a los 50 km/h durante la primera hora a la salida de Cassano d’Adda. Ninguna escapada se consolidó en los primeros 32 km. Johan Jacobs (Groupama-FDJ United), Robin Froidevaux (Tudor) y Madis Mihkels (EF Education-EasyPost) fueron el primer trío en tomar ventaja, pero había demasiados corredores que también querían unirse a la acción, y el trío fue alcanzado.
Michael Valgren wins stage 17 of the Giro d’Italia for his very first Grand Tour stage win! 🇩🇰😱
What a season it’s been for the experienced Dane! #GirodItalia pic.twitter.com/3C2y1NtFyX
— Eemeli (@LosBrolin) May 27, 2026
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La presencia de los puertos de tercera categoría en los primeros 90 km de la ruta de 202 km eran los mejores puntos para intentar escaparse del pelotón, y fue antes del primero, el Passo dei Tre Termini, cuando un grupo inicial de siete ciclistas logró escaparse: Andreas Leknessund (Uno-X Mobility), Niklas Larsen (Unibet Rose Rockets), Alessandro Tonelli (Polti-VistiMalta), Jan Christen ( UAE Team Emirates-XRG ), Manuele Tarozzi (Bardiani CSF 7 Sabre), Michael Valgren (EF Education-EasyPost) y Rémi Cavagna (Groupama-FDJ United). Pronto se les unieron otros dos grupos persecutores: el primero compuesto por Tobias Bayer (Alpecin-Premier Tech), Lorenzo Milesi (Movistar), Mick van Dijke (Red Bull-Bora-Hansgrohe ), Frank van den Broek (Picnic PostNL) y Mattia Bais (Polti VisitMalta).
Luego se sumaron Damiano Caruso (Bahrain-Victorious), Jardi van der Lee (EF Education-EasyPost), Giulio Ciccone (Lidl-Trek), Enric Mas, Juanpe López y Einer Rubio (Movistar), David de la Cruz y Mark Donovan (Pinarello-Q36.5), Gianmarco Garofoli y Fabio van den Bossche (Soudal Quick-Step) Florian. Stork, Jhonatan Narváez e Igor Arrieta (UAE Team Emirates-XRG), Simone Gualdi (Lotto-Intermarché), Jan Hirt (NSN), Aleksandr Vlasov (Red Bull-Bora-Hansgrohe) y Gijs Leemreize (Picnic PostNL). En síntesis, un grupo de 29 ciclistas con Movistar y UAE como mejor representados Tras controlar activamente en la primera parte de la etapa, Visma –equipo de la malla rosa, Jonas Vingegaard- se replegó y dejó ampliar la ventaja a más de seis minutos.
Narváez vuelve a vestir la ciclamino
Cavagna, especialista en contrarrelojes, se escapó en solitario a falta de 117 km, tras recorrer 17 km en solitario, aventajaba cómodamente al grupo principal en dos minutos y llegó a 2:30 a 75 km de meta. Poco a poco fue siendo alcanzado, y UAE quien realizó la mayor parte del trabajo para neutralizarlo antes de los últimos 55 km, lo que permitió a Narváez ganar el sprint intermedio de Roncone, colocándose 10 puntos por delante de Paul Magnier y al frente de la clasificación por puntos de la maglia ciclamino. A Narváez no le fue del todo bien pues no ganaría la etapa: necesita al menos triunfar en una para asegurarse una buena ventaja ante Magnier, uno de los favoritos a ganar el sprint final en Roma.
Los últimos 50 km transcurrían cuesta arriba hasta la meta, lo que llevó a corredores como Caruso a intentar atacar para mejorar sus posibilidades. A falta de 44,5 km, Caruso, López, Garafoli y Valgren formaron un grupo peligroso. Leknessund, de forma impresionante, logró alcanzar al grupo mientras se producían ataques frenéticos desde atrás. En los últimos 28 kilómetros restantes quedaron 10 al frente: Caruso, Valgren, López, Rubio, Van Dijke, Vlasov, Garofoli, Arrieta, Leknessund y De La Cruz. Por detrás habían varios grupos disgregados, incluyendo uno que lideraba Jan Hirt e incluía a Narváez y Ciccone.
Detrás, en el pelotón relativamente tranquilo, Tudor y Jayco AlUla tomaron el relevo de Visma para intentar controlar la escapada, mientras que Caruso amenazaba con superar a sus líderes de la clasificación general, Michael Storer y Ben O’Connor.
Caruso, el más activo, antes del ataque de Rubio y Valgren
Caruso tomó la delantera en la aproximación a la subida final, Andalo-Lever (8,3 km al 3,6%), pero Rubio le respondió, y detrás, en el segundo grupo, que estaba a unos 30 segundos al pie de la subida, Narváez y Ciccone se esforzaban por intentar alcanzarlos, algo que no pudieron lograr.Rubio se mantuvo como el más activo en la subida y la coronó con Valgren a su rueda. Por detrás estaban Caruso, Vlasov, Arrieta y Leknessund 10 segundos de distancia, y el grupo de Ciccone y Narváez fuera de la lucha por la victoria a 1:18.
El cuarteto perseguidor no logró coordinarse en su persecución, con un tramo llano hasta la meta aún por delante, mientras que Valgren y Rubio se turnaban para intentar asegurar que alguno de ellos se alzara con la victoria de etapa. La victoria iba a estar entre ellos dos.
Frente a la falta de cooperación, Arrieta se lanzó en el segundo grupo a 3,3 km y dejó atrás a los demás. Delante de él, Rubio atacaba de nuevo a 2,7 km de la meta, pero aún no lograba deshacerse de Valgren en la subida. Arrieta y luego el resto de persecutores (Vlasov, Leknessund y Caruso) hizo contacto con el dúo a falta de 2,3 km y 1,8 km respectivamente, y a medida que la carretera comenzaba a nivelarse antes del final, este hecho permitió que los otros tres perseguidores también redujeran la brecha.
La batalla se tornó táctica, pero fue Valgren el más inteligente, lanzando un fuerte ataque a falta de 1100 metros y terminó ganando con tres segundos de ventaja sobre Leknessund (Uno-X): el pobre noruego ya suma tres segundos puestos en esta edición del Giro. Caruso completó el podio.
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Una historia de superación
Valgren, de 34 años, supo ganar en su momento la Amstel Gold Race y la Omloop Het Nieuwsblad, pero un accidente casi puso fin a su carrera en 2022 al romperse la cadera y la pelvis en la Route d´Occitanie. Tuvo que correr un año entero en 2023 en el equipo de desarrollo de EF con corredores jóvenes y en 2024 volvió al WorldTour. Tuvo que esperar hasta marzo de este año en Tirreno-Adriático para obtener su primer triunfo desde 2021. Una verdadera historia de resiliencia.
“Es curioso, la gente piensa que soy rápido [en un sprint], pero en realidad soy bastante lento. Mi potencia máxima es ridículamente baja, para ser honesto, así que esta es mi estrategia, y cuando tengo buenas piernas, se me da bastante bien”, dijo Valgren, quien explicó que lo que mostró en meta era una pokébola que oficia como “amuleto de la suerte” de su hijo. “El año pasado tenía muchas esperanzas de hacer una buena etapa en el Tour, así que mi hijo me regaló un Pokémon con los colores de nuestro equipo”.
“Fue un día extraño, éramos un grupo muy grande, nunca habíamos trabajado juntos y, para ser sincero, me estaba cabreando un poco: ‘¿Por qué no intentamos competir?’. Fue durísimo, estaba al límite y no comí nada durante un buen rato porque los coches nos seguían muy de cerca, así que me preocupaba quedarme sin fuerzas. Pero por suerte no eran 500 metros más”, concluyó.
“Necesitaba esto”
“Me faltaba esta (etapa de una Gran Vuelta) en mi currículum. Creo que me la merezco, mi carrera ha sido bastante buena, pero necesitaba esto. Por suerte, llegó hoy y en Italia, al parecer, corro muy bien aquí y es donde he conseguido la mayoría de mis victorias, así que estoy muy contento de estar aquí”, manifestó Valgren quién, en cierta forma, salva a un EF que no había mostrado prácticamente nada en este Giro salvo el intento de Van der Lee de ir por la malla de montaña y un Markel Beloki que llegó a ser top 10 de la general pero que luego se hundió al enfermarse. Solo suman 3 victorias en toda la temporada.
¿Cómo sigue la general?
Su compatriota danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike) mantuvo el liderato de la clasificación general en el pelotón, que llegó 5:15 después de Valgren en una jornada relativamente tranquila. No hubo cambios en la general a excepción de Caruso, que superó a Ben O’Connor (Jayco AlUla) y se colocó noveno en la general tras meterse en la fuga.
Vingegaard sigue aventajando a Felix Gall (Decathlon CMA CGM ) por 4:03, con Thymen Arensman (Netcompany-Ineos) en tercer lugar a 4:27.
Resultados finales
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