“¿Qué pasaría si le golpearan la puerta a Messi a las 2am?”: Armstrong critica duramente a la UCI por los controles nocturnos a Pogacar y Vingegaard

Tadej Pogacar y Lance Armstrong Tadej Pogacar y Lance Armstrong

Sin lugar a dudas, el gran foco de debate en el segundo día de descanso del Tour de France está puesto sobre los controles antidopaje que se le realizó a Jonas Vingegaard y Tadej Pogacar durante la noche. Analista habitual de la carrera, Lance Armstrong no escapó al tema en el que -paradójicamente- él es gran responsable de que las reglas sean como son en la actualidad.

“Llegaron a su cuarto a las 2 am, golpearon la puerta, lo despertaron en el medio del Tour. Realizar controles a las 2 am es una violación de los derechos humanos”, lanzó el norteamericano. “No tengo palabras”, remató.

“Este es el evento deportivo más duro del planeta, dormir es esencial”, señaló con total sentido común. “Nadie está diciendo que no debería haber controles, pero no en el medio de la noche. No durante el evento deportivo más duro del planeta”, insistió.

La paradoja de Armstrong y las microdosis nocturnas

En este punto es obligatorio mencionar que las técnicas diseñadas por él y su entorno para llevar adelante el dopaje sistemático fueron las que terminaron de afinar y endurecer los controles hasta dejarlos como son en la actualidad. En ese entonces, se han reportado múltiples técnicas para evadir a los vampiros y eso derivó en que se minimicen las ventanas de intimidad de los protagonistas.

Inédito control antidoping sorpresa a Pogacar y Vingegaard en plena madrugada

Por ejemplo, las microdosis de sustancias dopantes, que limitan el período en el que pueden ser encontradas en el organismo. Según los expertos, aplicarse antes de dormir -estando amparados por la ventana de veda para los controles (22 a 5-6am) era la técnica ideal, y por eso hace una década el código mundial antidopaje permite que se hagan controles nocturnos dirigidos, si hay sospechas de algo.

Del mismo modo, se empleaba la noche para suministrar transfusiones, incluso mientras dormían, o por el contrario, para limpiarse usando productos que al ingresar al organismo arruinaran una posible muestra en caso de un control.

Armstrong sólo perfeccionó esas tácticas tramposas que el 90% del pelotón aplicaba en sus tiempos, por lo que suena aún más paradójico que sea él quien clama por los derechos de los ciclistas actuales, aún cuando su reclamo tenga sentido. Igual de contradictorio que la gran mayoría del staff de los equipos tenga pronturio con el dopaje y aún trabajen en el ambiente.

Para finalizar, en su podcast The Move, Lance realizó una comparación contundente. “¿Qué pasaría si le golpearan la puerta a Messi a las 2am? No se lo harían a Messi. Querida UCI, no estás recibiendo crédito por esto, ¿qué es lo que hacen?”.

El doble rasero del deporte de élite y el impacto en Vingegaard

El yankee dio en el clavo con su analogía, que va más allá de sus propios pecados. La diferencia en que cada deporte controla y cuida su negocio es abismal. Sobran historias y ejemplos: en la NBA se permite el uso de determinadas drogas para potenciar el rendimiento. Quieren que sus jugadores rindan seis meses con partidos casi cada noche.

En el tenis, la misma USADA que cazó a Lance no le realizó casi ningún test a Serena Williams durante su reinado. La masa muscular de la tenista hablaba por si sola, y sus apabulladas rivales también. En los Juegos Olímpicos, los mismos jugadores NBA hicieron un escándalo cuando recibieron controles a las 6 am, demostrando que no estaban habituados a prácticas que los ciclistas ya normalizan.

“Quizás esté todo conectado”: Pogacar vinculó la caída de Vingegaard con el insólito control antidopaje nocturno

A todo esto, aún con los problemas del caso, los afectados se mostraron de acuerdo con los controles. Pogacar, que durmió poco y nada, vinculó la caída de Jonas Vingegaard con la visita de las autoridades antidopaje, indicando que aún si se hacen de noche hay una diferencia entre hacerlo a las 2 -cuando el sueño es profundo- y las 5 cuando prácticamente está en su fase final.

El propio líder de Visma toleró el control en sí mismo. “Claro que es bueno que nos controlen. Pero cuando afecta tu sueño y rendimiento no lo eso. Me demoró unos 40 minutos hasta que volví al cuarto, no fue mi mejor noche”, declaró.

“Ciertamente que no ayudó, pero no sé si esto influyó en la caída. No quiero culpar a nadie, el ciclismo es así”, cerró. Desde Visma sí buscaron culpables, pero no fueron los vampiros sino una moto de carrera que frenó abruptamente en una curva.

Volviendo a los horarios, un detalle adicional: la forma de ser de cada individuo. Jonas es un atleta estricto, robótico, y alterar su sueño en lo más mínimo genera molestias a nivel físico, claro, pero también mental. En cambio, Pogacar, aunque padeció el sueño robado, fue más pragmático y hasta reveló que suele dormirse tarde en la noche.


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