Iwan Spekenbrink, mánager general de Team Picnic PostNL rompió por primera vez el silencio respecto a las acusaciones sobre la “cultura del terror” que supuestamente se aplicó en su equipo durante años, según una investigación reciente repleta con más de 70 ex corredores y miembros del staff. Más allá de los cuestionamientos, el jefe de la escuadra apuntó contra los periodistas que llevaron a cabo la investigación en la prensa neerlandesa, acusándolos de estar parcializados por un conflicto de interés.
Picnic y la cultura de miedo: rechazan conflictos de interés en la investigación
La polémica estalló hace unas semanas cuando NOS y el podcast In De Waaier publicaron una investigación con testimonios de 71 ciclistas y miembros del staff que pasaron por allí, incluidas las palabras de Martijn Tusveld, quien incluso afirmó que llegó a tener deseos de hacerse daño a sí mismo. Posteriormente hubo múltiples repercusiones, con otros como John Degenkolb o Warren Barguil defendiendo al equipo, todo eso mientras se iniciaba una investigación interna e independiente que aún no se ha concluido.
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Spekenbrink acusó a Thijs Zonneveld, ex ciclista y analista que encabezó la investigación, de un conflicto de interés. Zonneveld es director deportivo en el otro equipo neerlandés: la formación continental BEAT CC. “Al realizar una investigación de este tipo, es importante dejar claro que se forma parte de un equipo ciclista rival. Sobre todo a la hora de reclutar a jóvenes ciclistas neerlandeses. Que quede claro que no pretendo menospreciar las opiniones de nadie. Pero en el caso de Thijs, existe un conflicto de intereses”, manifestó el manager de Picnic a De Telegraaf. Al mismo tiempo, Tusveld -el principal testimonio no anónimo de la investigación- es una persona cercana a Zonneveld y psicólogo deportivo en BEAT.
“Picnic intenta socavar nuestra investigación”
Zonneveld no se quedó callado frente a esto. En una respuesta detallada publicada en Substack, acusó al director del equipo de atacar a los periodistas en lugar de abordar las acusaciones. Manifestó que tras la declaración anónima de esos 71 corredores y empleados, recibió otras que comparten las mismas conclusiones y ahora son casi 100. Del mismo modo, manifestó que la reacción de ciclistas como Barguil no invalidan el resto de testimonios. “Spekenbrink intenta socavar nuestra investigación y publicaciones cuestionando nuestra integridad y métodos de trabajo. Es el típico ataque al mensajero. Es el reflejo tradicional de muchas personas que se enfrentan a información que no les gusta”, señaló. Zonneveld afirma que le pidió a Spekenbrink que respondiera sus preguntas en más de 20 ocasiones, ofreciéndole desde una breve entrevista hasta un podcast de 90 minutos. Eso no sucedió.
Respecto al conflicto de interés, Zonneveld recordó que BEAT, equipo continental, no es una competencia directa de un WorldTour como Picnic. “No conozco a ningún ciclista que haya elegido BEAT por encima de Picnic PostNL. De hecho, es justo lo contrario: varios ciclistas se han pasado de BEAT a Picnic PostNL, una transición que nadie en BEAT ha intentado impedir “, escribió Zonneveld, haciendo hincapié en que su contrato prioriza explícitamente sus responsabilidades periodísticas.
¿Picnic cambiará su trato a los ciclistas?
Zonneveld refutó además las insinuaciones de que la investigación se basó exclusivamente en ex empleados de la escuadra. “También hemos hablado con muchos ciclistas y empleados actuales. Simplemente no decimos quiénes son”, explicó. “Proteger las fuentes es fundamental, sobre todo porque esas fuentes temen las consecuencias”.
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Indicó también que muchos ciclistas que dejaron el equipo firmaron acuerdos de confidencialidad que contemplan importantes sanciones económicas para los empleados que hablaran publicamente negativamente sobre el equipo. En ese marco, Zonneveld sostiene que las acusaciones principales siguen sin respuesta. “Hasta ahora no se ha respondido ni una sola pregunta, ni se ha debatido ninguna”, escribió. El analista y ex corredor también tiene serias dudas de que las cosas en Picnic cambien dado que Spekenbrink, más allá de la investigación independiente, reiteró que el enfoque del conjunto no cambiaría.
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