¿El “efecto Seixas” será el nuevo “efecto Vingegaard”? La amenaza que obliga a Pogacar a evolucionar otra vez

Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) y Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) en el Cote de la Redoute de la Lieja Bastoña Lieja 2026 Tadej Pogacar (UAE Team Emirates) y Paul Seixas (Decathlon CMA CGM) en el Cote de la Redoute de la Lieja Bastoña Lieja 2026 (Dario Belingheri/Getty Images)

Tadej Pogacar es un distinto y eso quedó expuesto desde su primera temporada en el pelotón. El de UAE ganó rápidamente dos ediciones del Tour de Francia y parecía encaminado a continuar con su cosecha sin problemas hasta que Visma y Jonas Vingegaard se cruzaron en su camino y lo doblegaron dos años consecutivos. Según la narrativa de los árabes y el esloveno, eso fue lo que necesitaba para buscar mejoras que, en definitiva, son las que lo tienen arrasando desde 2024. Pues bien, sus recientes duelos con Paul Seixas parecen ponerlo en alerta nuevamente. ¿Se viene otro salto de calidad para el campeón mundial?

Cuando Pogacar fue batido en la edición de 2023, Vingegaard le dio una verdadera paliza y en varios apartados. Tras eso, el esloveno mejoró su alimentación, cambió de preparador al polémico Javir Sola, incrementó y afinó el trabajo en zona 2 y las adaptaciones al calor. Como resultado, un atleta que corre prácticamente solo y que gana casi siempre que toma la salida en un evento.

Pero la irrupción de Seixas lo puso en alerta, tal como reconoció en una entrevista con RSI Sport durante el Tour de Romandía. Pogacar venía de doblegar al de Decathlon en Lieja, pero quedó visiblemente impresionado con él y advirtió que si no toma medidas es posible que el galo lo ponga en apuros pronto.

“Fue bonito correr contra Paul, tenía miedo de que al no poder soltarlo en mi cabeza aparecieran pensamientos conformistas, pero él me empujó a ir más allá”, comentó. “Es muy maduro para su edad y corre con el corazón, sin tonterías. Me dio un empujón para el futuro”, soltó el mejor ciclista del mundo.

“¿El efecto Seixas?”

Frases propias de la mentalidad de un gran campeón y un aviso para el resto, porque si el efecto Vingegaard aún perdura y él sigue dominando por las dos derrotas contra el de Visma, que ahora alguien lo amenace podría derivar en que el de UAE busque nuevos modos de crecer.

No es que no lo hiciera, pero tras su temporada 2025 reconoció que estaba cansado mentalmente y deslizó que podría simplemente mantenerse si aún le funcionaba. Que Seixas lo haya “asustado” sería la motivación faltante que tenía. Si logra incrementar su rendimiento, que según su entorno tiene aún algo de margen (NdR: se hablaba de un 10%) sería lo peor que le pueda pasar al ciclismo. Salvo que Seixas igual vaya aún más para arriba.

Por lo pronto, en Romandía no lució tan dominante como siempre. Pero sería normal porque subió de peso para las clásicas y de inmediato compitió en una ronda por etapas, cuando en años previos desaparecía tras la primavera. No había modo de verificar eso como sí sucedió ahora.

Posiblemente Lipowitz haya mejorado, pero es casi una certeza que no se debe medir la condición de Tadej por lo que se vio en Suiza. Ahora, mientras reconoce etapas del Tour junto a Isaac Del Toro, Pog iniciará su mutación hacia el cuerpo de grandes vueltas y en julio saldremos de dudas cuando se tope nuevamente con Seixas, quien de todos modos es más un problema para Remco, Ayuso, Lipo y compañía que para el rey del ciclismo.


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