Nike, Rolex, Adidas, Heineken, Louis Vuitton: las grandes multinacionales, sean o no estrictamente deportivas, encontraron en el sponsoreo de las grandes figuras una forma de realizar sus campañas de marketing. Sin embargo, no es el caso del ciclismo y mucho menos cuando hablamos de los patrocinadores personales de los ciclistas. El caso de Tadej Pogacar, que recurre a sponsoreos espurios de empresas cripto de poca monta e investigadas por lavado de dinero, es un ejemplo elocuente, más considerando que es la principal figura del pelotón.
Pogacar y el motivo por el que no tiene sponsors de primer nivel
Un artículo de The New York Times se cuestiona porque el esloveno ni siquiera tiene un patrocinio como el que tenía Nike con Lance Armstrong en su momento. Con la excepción de Richard Mille, la sexta marca de relojes más grande del mundo por ingresos, Pogačar no está consiguiendo el tipo de acuerdos de patrocinio privado que sí logran otros atletas de élite.
Para dar un ejemplo, figuras en el tenis como Carlos Alcaraz (Nike, Rolex, Louis Vuitton), en el salto con garrocha cómo Mondo Duplantis (Puma, Omega Watches), o en la natación como León Marchand (Louis Vuitton, Nike) tienen grandes sponsors. No es el caso de Pogacar ni, por extensión, del resto del pelotón.
El pasado del dopaje
En parte, el pasado de doping del deporte interviene en la decisión de las empresas de no querer entrar. Nike dio de baja su acuerdo con Armstrong en 2013 y se retiró del ciclismo. Desde el año pasado comenzó a confeccionar la ropa fuera de competencia de Visma – Lease a Bike, aunque su influencia avanza poco a poco y sigue sin ser lo que fue en su momento con el estadounidense. Según se sabe, Nike planea regresar más fuertemente –no se sabe en que modalidad- al deporte en un futuro próximo.
Por otro lado, también podría intervenir la competencia (en este caso, la ausencia) de su agente, Alex Carera. “Él es el dios del ciclismo”, dice Carera. “Y puede ganar más, porque cada año es más popular y cada año hay patrocinadores dispuestos a pagar más y más”.Sin embargo, pese a estas palabras, los sponsors no llegan. Los sponsors de Pogacar son cinco: DMT (una marca de zapatillas de ciclismo), la empresa de relojes Richard Mille, la oficina de turismo pública “I feel Slovenia”; la mencionada cripto KuCoin, y los neumáticos Continental.
Según Carera, cada uno cobra 500.000 euros al año. “Es uno de los mejores atletas del mundo, así que si no llega a esa cifra, no nos planteamos negociar”, afirma. “Solo queremos marcas de primer nivel, porque si no son líderes, no nos interesan”. Vaya a saber donde KuCoin será líder: solo Carera lo sabrá.
La enorme falta de disponibilidad de los ciclistas
Pero el agente tiene un motivo muy válido de la dificultad de denunciar sponsors. “Cada sponsor quiere a Tadej dos días al año, y nuestra prioridad es que Tadej entrene, se recupere y esté con su familia”, explica Carera. “El acuerdo con su equipo establece un máximo de 10 días para los patrocinadores, no más”. Este protocolo también es habitual en otros equipos ciclistas del WorldTour.
Por lo general, esos dos días se dedican a grabar material promocional y a asistir a un evento de la empresa. Los compromisos de Pogačar en redes sociales para cada empresa asociada suelen consistir en dos publicaciones anuales en Instagram y tres historias, que comparte con sus 2,7 millones de seguidores. Lo cual es sumamente escaso para cualquier multinacional que quiera centrar una campaña de marketing en él.
“Preferimos que se centre en el entrenamiento”
“Las grandes compañías, como Red Bull, se han puesto en contacto con nosotros tres o cuatro veces, y hemos mantenido conversaciones con Nike en los últimos tres años”, dice Carera. Aunque esto nunca se concretó. “La gente piensa que en un contrato solo importa la duración y la cantidad, pero hay muchos detalles, y estos pequeños detalles marcan una gran diferencia para atletas como Tadej. No hemos aceptado ofertas no porque la marca no sea buena, ni porque no sea de lujo o porque no ofrezca una buena rentabilidad, sino porque el problema radica en las obligaciones”.
Un argumento más que válido dados los días de carrera y concentración en altura de los ciclistas. “Tras el Mundial de Suiza de 2024, recibimos una propuesta realmente descabellada, realmente, realmente descabellada. No puedo decir el nombre de la empresa, pero era una marca internacional. Querían que Tadej publicara algo en redes sociales cada mes, y que cada tres meses diera un discurso en la sede de la empresa. Era una cantidad de dinero desorbitada, pero estos eventos se realizaban durante la temporada. Si tiene un campamento de entrenamiento en altitud, preferimos que se centre en eso”, reveló Carera.
Conflictos de interés con el equipo
Por último, otro factor que interviene son los conflictos de interés. En el caso de Pogacar, en particular, una bandera roja para muchas empresas posiblemente sea el hecho de que equipo lleve el nombre de un Estado acusado de violaciones a los derechos humanos.
Pero más concretamente también está el problema de las exclusividades que tiene el equipo con sus sponsors. Un sponsor de UAE no puede ser competencia de un sponsor personal. “Hay una regla muy importante en el ciclismo: no puedes ser patrocinado por una empresa que compite con el equipo. Si alguna compañía automovilística quiere patrocinar a Tadej, no puede, porque UAE tienen un patrocinador oficial de automóviles. Muchos bancos se han puesto en contacto con nosotros, pero First Abu Dhabi Bank es un banco de los Emiratos Árabes Unidos y patrocina al equipo, así que tampoco podemos aceptar bancos”, explicó Carera.
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