Si alguien terminó feliz la etapa 15 del Tour de France fue Remco Evenepoel. A él no lo despertaron de madrugada por ningún control, no se cayó, fue el único capaz de aguantar el “falso” ritmo de Tadej Pogacar y encima ganó la etapa que -posiblemente- el esloveno no le disputó.
Evenepoel fue el más fuerte de los gallos y el que fue capaz de sostenerse cuando Tadej aceleró -pero no del todo- para llevar a Del Toro. Cuando el mexicano no pudo rematar y el belga salió en busca de la victoria, el portador de la amarilla no disputó el embalaje. Mucho mérito de Remco, pero los atenuantes fueron reales.
El aguante ante Pogacar y el valor de la victoria
Y al de Red Bull ni se le cruzaron por la cabeza o no le importaron, porque se despachó a gusto en las declaraciones. “Es maravilloso, estoy temblando de emoción, fue un día infernal”, tiró. “Me sentí mal en el inicio y fui mejorando con el paso de las horas”, reveló.
“Deben entender que estoy corriendo contra el mejor de la historia y que él hizo dura la subida para que gane su compañero”, analizó. “Para mí es un gran paso adelante haber podido seguir su paso, porque fue fuerte”, lanzó. Es cierto, aún si Pogi se frenó un poco para no dañar a Isaac, el hecho de que todo el resto del pelotón se haya quedado es un indicador de la veracidad en las palabras del belga.
El desahogo contra los detractores: “Es una dulce venganza”
“Siempre me critican porque no resisto en subidas empinadas como esta. Se siente maravilloso para mí y los que me rodean”, afirmó. “Significa mucho. Dulce, dulce venganza”, añadió con su usual tono desafiante.
Luego volvió al análisis de la definición. “No esperaba más ataques de Isaac pero lo intentó en el último tramo empinado. Fue un ataque muy duro y luego volvió a probar a 400 metros. Eso resultó el modo perfecto de lanzar mi sprint. Sólo intenté sostener el ritmo hasta meta”, narró.
El parte médico de Jonas Vingegaard tras la caída que lo dejó fuera del Tour
Respecto a la noticia del día -el abandono de Vingegaard- Remco también dejó unas palabras. “Es malo para él y para la carrera. No es agradable, no se lo deseo a nadie”, apuntó. “Pero a fin de cuentas hay que continuar”, razonó.
Por último, se mostró entusiasmado para lo que viene. “Ahora tenemos un descanso y una crono el martes en la que intentaré ganar la etapa. Es sensacional que estoy encontrando mis mejores piernas en la última parte del Tour. Espero recuperar bien para la semana final”, se despidió.
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