Para muchos el nombre de Erwann Mentheour no dice mucho. Y no es para menos, si se hizo “relativamente” conocido por sus pecados más que por sus virtudes deportivas. El francés, dopado confeso, publicó un libro al respecto y, más recientemente, acusó a Tadej Pogacar de tramposo. Ahora volvió a las noticias, acusado de haber abusado sexualmente a su hija.
El ex corredor, ahora de 53 años, fue arrestado en su hogar esta semana tras haber sido acusado de agredir sexualmente a su hija cuando esta tenía entre 9 y 13 años. Según Le Parisien, el sujeto está siendo interrogado por la presunta agresión y por otros cargos como haber incitado a un menor de 15 años al consumo de drogas ilegales y alcohol.
Un campeón nacional confirma su salida de UAE: “Anhelo correr más para mí”
Legalmente no fue condenado porque se respeta la presunción de inocencia. La presunta víctima es la hija del otrora corredor, una mujer de 19 años que alega haber sido abusada en su hogar entre los años 2017 y 2022. La mujer asegura que le regresaron esos recuerdos, así como que fue obligada por su padre a consumir drogas y alcohol, otro delito. Pero eso no es todo, porque también se investiga si Mentheour llevaba prostitutas a su domicilio para tener encuentros sexuales frente a su hija.
Del escándalo de la EPO a los dardos contra Pogacar
Alguna vez considerado una promisoria estrella del ciclismo, era considerado un gran contrarrelojista hasta que fue excluido de la París Niza en 1997 por registrar un hematocrito superior al 50%, valor establecido por la UCI en ese entonces.
Si bien eso no era tomado como un indicador directo de dopaje, Mentheour luego confesó haber usado EPO y otras sustancias durante toda su carrera. Se retiró joven, a los 24 años, y en 1999 publicó su libro Secret defonce, ma verité sur le dopage, donde describió su propio consumo y el sistema montado en esa época en el ciclismo profesional.
En los años posteriores, ya desaparecido del ambiente del ciclismo, se convirtió en entrenador personal, trabajando con algunas figuras destacadas de Francia.
A falta de que se demuestre un delito sexual, su prontuario anterior a eso marca a las claras la calaña del invididuo en cuestión. Aún así, cuando habló contra Pogacar dejó un mensaje correcto, el de dudar sin acusar.
“No reclamo lo que no puedo probar. Simplemente digo a este grado de superioridad, dominación abrumadora y furiosa. Duda no es cinismo. ¿De verdad crees en esto? ¿En qué momento la evidencia del cuestionamiento se volvió menos aceptable que la religión de la explotación? ¿Qué es lo que convirtió a ese Pogacar humano y vencible de hace tres años al Pogacar actual?”, había señalado.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
