A falta de las etapas de alta montaña del fin de semana donde se demostrará si Remco Evenepoel realmente dio un salto de calidad en lo que hasta ahora era su talón de Aquiles, la realidad es que marcha 2º en la general del Tour de France y viene de ganarle dos parciales consecutivos a Tadej Pogacar.
Sí, con los matices que quieran ponerle, pero que le quiten lo bailado. Y todo apunta a que además del talento, su espíritu combativo y capacidad física, los cambios realizados esta temporada lo han catapultado a donde está hoy. Parte de eso, también, es su colaboración desde hace un par de meses con Tim Heemskerk, ex entrenador de Jonas Vingegaard.
El renombrado preparador llegó en mayo a la formación y de inmediato se notó su mano, porque por esas fechas Remco avisó que no competiría hasta el Tour, una aproximación diferente que le rindió estas dos primeras semanas. Y si bien no fue su idea, él coincidió en este caso.
Heemskerk dio algunas precisiones en las últimas horas. “El domingo fue agridulce para mí, porque celebre el triunfo de Remco pero lamenté mucho lo que le pasó a Jonas, con quien trabajé intensamente durante siete temporadas. Obviamente, tras la crono del martes, el lamento es por Florian Lipowitz”, comenzó.
El entrenador, que dejó Visma porque no tenía mucho margen de maniobra dentro de la estructurada formación neerlandesa, relató cómo fueron sus inicios en Red Bull. “En mayo viajé a Sierra Nevada para conocer al equipo y a Remco en el campo de entrenamiento”, le dijo a Wielerflits.
“Empezamos allí mismo. Tenían un plan genérico para las primeras semanas pero me dieron la libertad para personalizar eso y así lo hice, junto con el corredor”, descubrió. Y también comparó a los dos grandes campeones que ha podido tener a cargo. “Estando en altura, Remco es el alma de la fiesta, mientras que Jonas es increíblemente tranquilo. Remco es más extrovertido, es el que rompe el silencio con una broma y, al mismo tiempo, es un tipo más directo”, expresó.
“En lo que al entrenamiento refiere, Jonas fue más receptivo al principio. En cambio, a sus 26 años, Remco está en un momento diferente de su carrera, comparado a cuando comencé con Vingegaard”, lanzó. Claro, el danés no era la estrella que es el belga en el inicio de la colaboración entre ambos.
“Como entrenador, siempre trabajo a partir del momento en que un ciclista necesita rendir al máximo. Para Remco, ese fue el periodo crucial entre la etapa de los Vosgos y Le Markstein, incluyendo la etapa final en París. A partir de ahí, y teniendo en cuenta el calor constante con el que tuvimos que lidiar desde Sierra Nevada, fue un reto maravilloso”, continuó Tim.
“Remco me dijo de inmediato que estaba abierto a aprender y yo entendí que él tenía más experiencia y que lejos de quedarse apegado a su rutina me dio la confianza de ajustar las cosas. Yo no le digo lo que quiere escuchar a un corredor, si estoy convencido de que algo se puede cambiar para conseguir un estímulo nuevo, lo hago. Esto debe ser ida y vuelta, y los resultados en el Tour fortalecen esto”, soltó el entrenador.
El método Heemskerk: “Entrenar con los frenos puestos”
“El plan de no competir hasta el Tour estaba y lo revisé, pero esta vez lo respaldé. No significa que el año próximo se repita. Pero lo apoyé porque aprendí una lección con Jonas en el pasado y él solía correr Lieja. Y luego perdía algo de su condición, entonces las primeras semanas en la altura quedaban comprometidas. Jonas podía darse de baja de Lieja con facilidad, con Remco es otra historia. Pero tras una primavera tan dura necesitaba descansar para rendir en la altura”, narró Heemskerk.
Remco se baja de la pelea por el Tour
“Ese período sin correr me sirvió para conocer mejor a Remco y detectar cómo reaccionaba a nuevos estímulos”, apuntó, para luego brindar algo de información sobre sus métodos de preparación, una combinación de sesiones de entrenamiento de resistencia muy largas y suaves con bloques de entrenamiento intensos y extremadamente específicos.
“Yo lo llamo enfoque de abajo hacia arriba. Empezamos suave en Sierra Nevada, mi objetivo es que él aprendiera a entrenar con los frenos puestos. Recién en las tres semanas previas al Tour le permitimos soltarse y añadimos los bloques largos con trabajos específicos. En Plateua de Solaison entrenamos que él acelere a una potencia muy alta y aprendiera a reconocer sus límites. Y él nos daba información precisa enseguida”, reveló.
Por último, lo que sus seguidores quieren saber: ¿podrá sostenerse en el podio del Tour hasta París? “Está en gran forma y por cómo se preparó tengo confianza, su base es sólida. Luego hay cuestiones como el calor que nunca te permite ver sus números reales, pero las victorias muestran que está fino”, cerró quien hoy puede ser considerado uno de los artífices del Tour soñado de Evenepoel.
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