“Ha sido un día de mierda. De nada sirve impresionar si el trabajo no se termina”: con estas palabras Mads Pedersen resumió su etapa 17. El danés ha sido una de las grandes figuras de este Tour de France por el espectáculo que ofrece. No obstante, un fallo masivo de estrategia produjo que el líder de la malla verde viera su ventaja reducida de 31 puntos antes de la etapa 7 a tan solo 7 contra Jasper Philipsen (Alpecin), su principal rival en la clasificación.
Los 3 errores de Pedersen y Lidl-Trek que derrumbaron la ventaja contra Philipsen
1) No conformarse con la primera fuga
El danés tenía la etapa marcada: era adecuada a sus características y podía sumar tanto puntos en el sprint intermedio (25 puntos al ganador) como por la etapa (50 puntos) pero él y su escuadra no supieron reaccionar a tiempo frente al peligro que representaba Alpecin. Su hambre por reunir más puntos terminó paradójicamente perjudicandolo al final.
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Al principio de la etapa, un grupo grande se forma y se va en fuga en el Col du Pré. Pedersen no ingresó a la misma, pero tampoco tenía a Philipsen. Alpecin estaba conforme con la presencia de Mathieu van der Poel, quién podía anotar un segundo triunfo para la escuadra belga. Simplemente Pedersen podía dejar ir al grupo que sume los puntos en el sprint intermedio y al final, conservando sus 31 puntos de ventaja. El grupo estaba bien representado y el pelotón parecía darle luz verde. Además Quinn Simmons -que estaba en el mismo- podía darle un triunfo a Lidl-Trek
Primer error: Pedersen decide atacar e intenta hacer puente. Simmons lo espera pero a menos de 700 metros de coronar, el danés explota y corona a 25 segundos del grupo. Queda cortado en el mismo grupo en donde estaban cortados Isaac del Toro y Jasper Philipsen. Lidl-Trek podría haber hecho un ritmo fuerte para deshacerse de los sprinters sin que Pedersen explote pero decidieron ir a una apuesta mas arriesgada y, finalmente, fallida.
Después del descenso del Col du Pré, los grupos se reagrupan y se forma una nueva fuga. De nuevo, bien representada. Decathlon la persigue para Olav Kooij, pero simplemente no tienen fuerza y la dejan ir a más de un minuto. Pero Pedersen no está conforme con la situación. A 57 kilómetros ataca y se le suman otros seis corredores. Todos logran hacer puente con la escapada. Philipsen intenta perseguirlos de atrás, pero queda en tierra de nadie en un grupo que no logra reducir el tiempo. Hasta ahí parecía ser un escenario ideal para Pedersen con un grupo en el que él, Simmons y los rivales colaboraban entre sí.
2) Atacar en lugar de colaborar
Pero aquí llega el segundo error de Lidl-Trek. Dejaron de dar relevos y, en lugar de ello, empezaron a atacar al grupo alternativamente con Pedersen y Philpisen, reduciendo el grupo a seis corredores. Los corredores rezagados son absorbidos por el grupo de Philipsen: el belga suma compañeros de equipo, y los rivales (como Jayco para Michael Matthews) también. Esto le da fortaleza y cooperación al grupo. En el sprint intermedio, Pedersen consiguió la máxima puntuación de 25 puntos, y aunque Philipsen ganó el sprint por el séptimo puesto, la ventaja provisional de Pedersen se situó en 47 puntos.
Tras el sprint, Jasper Stuyven (Soudal) ataca. Pedersen, tal vez cansado o tal vez mal aconsejado, no se va con él en el movimiento. Con mala cooperación, el grupo de Pedersen es alcanzado por el de Philipsen, y luego se reúne con Sutyven. El escenario favorable pasó a ser preocupante para Pedersen. No podían permitir que Philipsen llegue a la meta y gane la etapa sumando 50 puntos.
3) Confusión en el equipo
Y aquí llega el tercer error. En el último puerto antes de meta a 5 km del final, Lidl-Trek tenía dos opciones para corregir el error: que Pedersen ataque, suelte a los demás y vaya por la etapa, o que sus compañeros Simmons y Derek Gee lo hagan. No obstante, no hicieron nada de ello: Pedersen les gritó a ambos que dejen de acelerar, y simplemente pusieron un tiempo crucero. No hicieron ninguna de las dos cosas. Y, para colmo de males, marcaron los ataques de rivales como Per Strand Hagenes (Visma) quién. A) podía ir por la etapa y quitarle a Philipsen la chance de etapa. B) podía ser marcado por Mathieu van der Poel, trabajando para Philipsen. Pero, en lugar de ello, decidieron hacer el trabajo que le correspondía a Van der Poel -al ser Philipsen el más favorito al sprint- ahorrandole energías para el final.
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¿Que hará Lidl-Trek?
El final fue de manual: Van der Poel realizó una salida impecable y Philipsen, tras una serie de dificultades, finalmente consiguió su primera victoria de etapa en este Tour y la undécima en total. La principal preocupación de Philipsen era ganar una etapa, pero al final se encontró a tan solo siete puntos del maillot verde de Pedersen.
Pedersen nunca iba a poder competir con la velocidad pura de Philipsen, pero esperaba haber minimizado sus pérdidas mucho mejor de lo que lo hizo. Sin embargo, solo pudo terminar octavo y, de repente, se encuentra en una verdadera lucha por el maillot verde.
El Tour entra en los Alpes con tres etapas de montaña consecutivas, y cada día el sprint intermedio se sitúa en la parte desfavorable de importantes ascensos. Esto requerirá al danés meterse en fuga para tratar de aumentar la ventaja. Esperar al sprint en París, en la etapa 21, es un gran riesgo visto y considerando la mejor aptitud de Philpisen en los sprints masivos. nPor supuesto, la nueva dificultad del recorrido con Montmartre podría ayudar a Pedersen. Y, además: ¿Van der Poel sacrificará su chance de ir por dicha etapa para ayudar a Philipsen? ¿Qué plan ideará Lidl-Trek tras estos grandes errores en la etapa 17?
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