Si algo estaba claro detrás de la decisión de Florian Lipowitz y Red Bull BORA de correr el Tour de Eslovenia era que por el nivel de rivales, allí podría ganar relativamente fácil. Las más recientes declaraciones de Giulio Pellizzari, lo confirmaron: dejó ganar a su líder aún cuando éste quería cederle los honores.
Es evidente que había una clara bajada de línea por parte del equipo alemán de cara a potenciar la moral de su jefe de filas, un ciclista sólido y bueno en todo pero que a su vez no es el mejor en nada. Le falta golpe de riñón y por eso, aún cuando siempre está cerca, no levanta los brazos.
Un factor que suele complicarlo es que elige calendarios similares a los de las figuras, coincidiendo mucho con Tadej Pogacar. Por eso en Eslovenia el plan era romper con su larga sequía de dos años, puesto que no ganaba desde el Sibiu Tour, a mediados de 2024.
“Le insistí en que el triunfo debía ser suyo”: la confesión del italiano
Hecha la contextualización, no sorprende la decisión de Pellizzari en la etapa 4. Ese día el italiano había alcanzado a su compañero y llegaron juntos a meta. “Le dije que merecía la victoria, que no ganaba hacía un par de años mientras que yo lo había hecho el mes pasado en el Tour de los Alpes”, reconoció.
“Hace un mes ya había dicho que me gustaría verlo ganar. Ya en carrera él me dijo que yo debía ganar, pero le insistí en que el triunfo debía ser suyo”, narró a TV Slovenija. “Él fue el más fuerte y espero que esto eleve su moral para el Tour de Francia”, analizó.
El laboratorio de Red Bull BORA para desbloquear a su líder de cara a julio
Previamente, Lipo lo había descolgado en una trepada y como se tomó la bajada con precaución (¿o tuvo falencias técnicas?), el italiano logró alcanzarlo. Para ratificar su poderío, en la jornada conclusiva no dejó dudas y ganó en solitario.
“Quería irme de vacaciones en paz”, matizó Pellizzari. “Y él se va al Tour. Por eso preferimos no tomar riesgos, pero en el final aún así tuvimos la oportunidad de aplastar al resto, porque éramos dos”, comentó.
“Corrimos para Lipo. Y sea como líder o gregario, en los dos roles hay que ser lo suficientemente fuerte para estar en el final. A veces eres el jefe, a veces te toca ayudar a otros”, cerró el joven escalador, una de las decepciones del Giro de Italia.
Nadie duda del compañerismo de los ciclistas de Red Bull, pero que un compañero sepa el tiempo sin ganar de otro miembro de la plantilla o que renuncie a levantar los brazos deja a la vista que -sea con Florian o no- se habló de esta cuestión en el autobus. Y la misma coincidió con la determinación de correr el Tour esloveno para que el líder gane.
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