Sigue la polémica por las motos: figura de Alpecin admite que tomó ventaja

Tibor del Groso (Alpecin - Premier Tech) en la fuga durante De Brabantse Pijl 2026 Tibor del Groso (Alpecin - Premier Tech) en la fuga durante De Brabantse Pijl 2026 (Photonews)

Hoy, más que nunca, el debate por la influencia del rebufo de las motos se metió de lleno en el mundo del ciclismo. La última polémica fue en París-Roubaix cuando Oliver Naesen, ciclista de Decathlon CMA CGM, afirmó que Tadej Pogacar pudo volver al pelotón gracias a la ayuda de las motocicletas de televisión, señalando que él y el resto del grupo ganaron “15 kilómetros por hora” gracias a ellas. Hasta ahora, muy pocos corredores se atreven a admitir la ventaja que otorgan las motos en una situación de carrera hasta que llegó una excepción: Tibor del Grosso, compañero de Mathieu van der Poel en Alpecin – PremierTech, admitió la ventaja que recibió en Flecha Brabanzona (Brabantse Pijl).

Sigue la polémica por las motos: figura de Alpecin admite que tomó ventaja

Si bien las declaraciones de Naesen sobre Pogacar son cuestionables (las imágenes de helicóptero no muestran que el líder de UAE recibió tal ayuda), las motos entraron en más de una oportunidad en la polémica en tiempos recientes: una mayor consciencia de la influencia de las mismas y el mayor peso que tienen hoy en día gracias a los numerosos ataques en solitario y las mayores velocidades del pelotón provocaron que estén siendo discutidas sin una obvia solución a la vista pues, tecnológicamente, los drones aún no pueden reemplazar por completo su función.

Tibor del Grosso fue protagonista en Brabantse Pijl con un ataque desde el pelotón que le permitió llegar a la fuga. Al final, la misma no fue exitosa, fue alcanzada a menos de cinco kilómetros de meta y un ciclista del pelotón (Anders Foldager del Jayco AlUla) terminó dando la sorpresa en el sprint.   La selección de la que formó parte Del Grosso –quién ofició de “mecánico” de Van der Poel cuando este sufrió un pinchazo en Arenberg- se formó en la Moskesstraat a poco más de 30 kilómetros de la meta, cuando Romain Grégoire atacó con fuerza y ​​pronto se le unieron Benoît Cosnefroy, Del Grosso y otros corredores, incluido su compañero de equipo Ramses Debruyne.

“Si no tienes la moto es muy difícil”

“Fue un buen esfuerzo”, declaró Del Grosso tras la carrera a Wielerflits. “Pero con el viento en contra en la recta final, es difícil para un grupo pequeño competir contra el pelotón. Todavía me quedaban fuerzas para el sprint, pero no pude llegar hasta el final”. Tras lo cual, el joven neerlandés de 22 años, admitió que la moto ayudó, al contrario de otros veteranos del pelotón que prefieren no reconocerlo. “Sí… definitivamente tuvimos momentos detrás de la moto. No sé cuánto lo tuvo el pelotón, pero nosotros sí. Cuando esos ciclistas se adelantaban y alguien se colocaba detrás de la moto, yo sabía que tenía que seguirlos”, afirmó. “Si no tienes esa moto, es muy difícil”, agregó Del Grosso.

No es la primera figura del pelotón que apunta contra lo determinantes que son las motos. El ex ciclista Jakob Fuglsang afirmó recientemente a Feltet: “Se trata de atacar primero. Si lo haces, consigues la moto y entonces no pueden alcanzarte, incluso si son cuatro corredores persiguiéndote juntos. Mathieu van der Poel probablemente no habría ganado el E3 si no hubiera tenido una moto delante. Era un ciclista contra cuatro”. ¿Podrá el ciclismo encontrar algún día alguna solución o habrá que convivir con esta problemática?


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