Llega la alta montaña con un encadenado explosivo y bien diseñado, cayendo como anillo al dedo para la primera estocada del arcoíris. Será un recorrido íntegro por Andorra que abarca 104.8 kilómetros.
Última jornada por fuera de España que visita un territorio habitual de la carrera cuando busca juntar subidas largas y desnivel. En este caso, por lo tempranero que llega, se opta por un trazado de menor dureza, pero que igual va a generar daño en la general.
Arrancamos para arriba en dirección al Port de Envalira (1°) cuya altimetría enseña 23.3 km de distancia al 5%. Es irregular en su primera parte y se torna constante en los 10 km finales, que van al 6% y alcanzan máximas del 12%. No obstante, lo que más destaca es que es la trepada de mayor altitud de toda la edición: 2400 m.s.n.m.
28 km de bajada que contiene tramos en los que se debe pedalear. Al concluir conecta de inmediato del la Collada de Beixalis (1°).
6.5 km al 8.5%. Duro en la base, con 1000 metros al 13% que en instantes sube al 17%. Luego “suaviza” al 9% con algún sector muy breve de descanso. La cima a 1800 metros de altura, tiene un reto final al 11% para concluir el ejercicio.
Descenso de 9 km que enlaza con el siguiente desafío: Coll d’Ordino (1°).
Presenta menos irregularidades, son 10 km al 7%, que en sus pocas alteraciones puede ir al alza (12%). A lo mejor, el punto ideal para seleccionar al lote producto del desgaste acumulado y porque se corona a 25 km de la llegada.
Camino cuesta abajo de 18 km con gran dificultad técnica. Nos desviamos hacia la misma ruta que llevaba a Envalira, pero al revés. Pasamos por el mismo sitio de salida y seguimos de largo para llegar a la base del Alto de la Comella (3°).
Sí o sí alguien se moverá en esta cota que es la más corta del menú. Si bien son 3.8 km al 5.6%, se divide en dos pedazos. Un primero de 1200 metros al 9% y otro de 1300 metros al mismo porcentaje tras superar un descanso plano. Se concluye a 5 km de meta, por lo que ya dependerá del gran protagonista si quiere romper desde el pie del muro o si opta por ser más conservador y aprovechar la parte final para tomar distancia.
El descenso es técnico, pero corto y el kilómetro final es llano, con una curva final a derecha a 300 metros del cierre.
Clima
Entre nubes y sol, pero con un calor moderado.
Escenario
70/30 para el pelotón. El encadenado puede favorecer a los escaladores para abrir una brecha si desde atrás no existe la fuerza necesaria para administrar la renta. Sin embargo hay dos contras en esa aspiración: es un trazado muy corto para sacar una ventaja suficiente sobre el grupo y… está Pogacar.
Por guion, estrategia, lógica o lo que sea, esta es una etapa en la que el esloveno va a ir al ataque y si bien no necesita hacer una locura para conseguir su objetivo, el más mínimo esfuerzo que realice supera la apuesta a fondo de cualquier mortal. Entonces si alguien de la fuga llega con un minuto a la Comella y Tadej sale desde la base, no hay chance. Muy poco puede hacerse contra esa desgracia de rivalizar con un genio generacional.
Interesante ver el primer filtro entre quienes aspiran por las plazas de honor restante. Nadie cederá la totalidad de sus opciones, no obstante, un mal síntoma puede ser una alarma de cara al jueves, donde las flaquezas se pagarán más caras.
Favoritos
Tadej Pogacar –
Asestará el primer golpe a la general.
Felix Gall – ¿Repetirá el libreto del Giro de ser el mejor humano en cada etapa de montaña?
Richard Carapaz – El final explosivo le viene bien. No sería de extrañar que intente seguir el cambio de ritmo del líder de UAE.
Mattias Skjelmose – Ha dado buenas sensaciones en este arranque.
Mauri Vansevenant – Opción #1 en fuga.
Pablo Castrillo – Opción #2 en fuga.
Ben Tulett – Opción #3 en fuga.
Predicción
Tadej Pogacar.
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