Visma y el control nocturno antidoping a Vingegaard: “No tienen sospechas, al menos con nuestro equipo”

Jonas Vingegaard (Visma - Lease a Bike) llegando con la bicicleta de Victor Campenaerts en el final de la etapa 5 del Tour de France 2026 Jonas Vingegaard (Visma - Lease a Bike) llegando con la bicicleta de Victor Campenaerts en el final de la etapa 5 del Tour de France 2026 (Cor Vos)

Uno de los ejes del último Tour de France 2026 fue la oleada de controles antidopaje respecto a las ediciones precedentes, especialmente en horarios nocturnos, ventanas horarias que son muy permeables a las microdosis que son luego indetectables en los tests regulares, una circunstancia que trajo un ambiente enrarecido y el retorno de la discusión del doping en el centro de la escena. La polémica se dio en la previa de la etapa 15 donde tanto Jonas Vingegaard (Visma – Lease a Bike) como Tadej Pogacar (UAE), los dos primeros de la clasificación general en ese momento, fueron testeados a las 2 y 5 de la madrugada, respectivamente. En dicha ventana también fueron controlados otros dos equipos más, como mínimo. 

Visma y el control nocturno antidoping a Vingegaard: “No tienen sospechas, al menos con nuestro equipo”

Cabe señalar que, por reglamento, los controles en estos horarios (23.00 a 6.00) están permitidos desde 2015 pero recién en este Tour de France se activó el mecanismo. Para realizarlos se necesita un “motivo de sospecha grave y específico”. Es por ese motivo (básicamente, para evitar problemas jurídicos) que la Agencia Internacional de Testeos (ITA) pidió una autorización a la justicia francesa que fue concedida, previo a las pruebas.

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La ITA, comprometida con la confidencialidad de sus métodos, no se pronuncia al respecto, y los resultados de las pruebas, que se esperan en unas semanas, no se publicarán si son negativos. En momentos críticos de la era de doping, a finales de la década de 2000, se anunciaba la ausencia de casos positivos en el Tour de France, como ocurrió en octubre de 2009. Pero esto no ocurrirá en esta ocasión. E incluso, si no se detecta un positivo, las muestras podrán almacenarse hasta por diez años, de conformidad por el Código Mundial Antidoping, para reanalizarlas en caso de nueva información o nuevos métodos analíticos.

“Se trató de una prueba y no de una investigación”

En declaraciones a  L’Équipe , el CEO de Visma | Lease a Bike, Richard Plugge, reveló que finalmente había recibido una aclaración de la ITA, una semana después de que Vingegaard fuera sometido al control. “Entendíamos que estas pruebas no debían verse como una señal de sospecha hacia nosotros, ni interpretarse como prueba de una infracción de las normas, al menos no para nuestro equipo. Por un lado, no significa nada, pero por otro, es importante destacar que simplemente se trató de una prueba, una verificación y no una investigación”.

Las declaraciones de Plugge levantan más preguntas que respuestas. Si no hubo sospechas o evidencia suficiente, ¿Como pudo la ITA recibir la autorización para recibir las pruebas? ¿Fue Vingegaard simplemente usado como punto de comparación respecto al test de algún otro corredor o equipo sobre el cual se tienen presunciones? 

Los controles nocturnos suscitaron un debate después de que Vingegaard revelara que lo habían despertado a las 2 de la madrugada antes de la etapa 15, afirmando que la interrupción afectó a su sueño y expresando su esperanza de que todos los ciclistas recibieran el mismo trato. El danés sufrió una caída ese mismo día que le obligó a abandonar el Tour debido a una fractura de clavícula, lo cual generó una discusión sobre la ética de las pruebas a esas horas.

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Plugge pide controles equitativos para el top 10

Aunque Plugge acogió con satisfacción la aclaración de la ITA, sostuvo que la forma en que se realizaron las pruebas puso en riesgo la reputación de su equipo y la imagen del ciclismo. Se trata de un punto relevante el del directivo de Visma: los controles extraordinarios -especialmente cuando son focalizados en determinados corredores en lugar de un criterio más genérico como el top 10 de la general- generan una imagen totalmente contrastante a la idea de que se está ante un ciclismo limpio.

“Apoyo todas las pruebas, toda la lucha contra el dopaje y la lucha por una competencia justa; por eso, como presidente de la AIGCP (Asociación de Equipos Profesionales), trabajé para implementar una política antidopaje de vanguardia con la ITA”, dijo Plugge. “Es bueno que haya tantas pruebas, pero la forma en que se hicieron dañó la imagen de nuestro equipo y la integridad de nuestro deporte, porque volvió a poner la palabra ‘d’ en el centro de la conversación.

Plugge añadió que, si es necesario realizar pruebas nocturnas, estas deberían llevarse a cabo de forma sistemática entre todos los ciclistas punteros para evitar dar la impresión de que se está señalando a competidores individuales, en este caso, Vingegaard y Pogacar. “Necesitamos pensar en cómo evitar dañar la imagen del ciclismo, manteniendo al mismo tiempo el alto nivel de controles que siempre ha caracterizado a nuestro deporte. ¿Deberían realizarse controles nocturnos, antes de una etapa de montaña? De acuerdo, pero que se hagan simultáneamente con los diez primeros clasificados de la general, porque de lo contrario da la impresión de que se está favoreciendo a un ciclista por encima de otro”, evaluó Plugge.


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