El Giro de Italia estuvo al borde de iniciar ¡en Japón!

Aunque parezca fuera de lo común, el ciclismo estuvo a punto de tener el inicio de una gran vuelta a más de 13.000 kilómetros de distancia. Mauro Vegni, directivo del Giro desde 2012, se retirá con la edición de 2026 y en una entrevista reveló que el Giro d´Italia estuvo a punto de comenzar en Japón en 2020, un hecho inédito dada la lejanía entre países. “Todo estaba listo, y entonces algo salió mal”, indicó.

El Giro de Italia estuvo al borde de iniciar ¡en Japón!

“Si hiciera caso a todos, no llegaría a la meta: moriría antes”, dice desde su nueva residencia en Casaletto Lodigiano, una aldea de Mairano, en ese triángulo entre Lodi, Milán y Pavía, tierra de vino, pero también de ciclismo. “Llevo aquí casi un año: mi esposa Cristina y yo tenemos una casita preciosa, con un jardín encantador que cuidar, lleno de rosas rosadas”, afirmo en diálogo con Tuttubiciweb.

Mauro Vegni, figura clave en RCS Sport desde 1995 antes de convertirse en el patrón del Giro de Italia en 2012, se encuentra por el momento como observador. Este es el último Giro que diseñó, pero se retiró formalmente en febrero. “Estoy retirado, y puedo decirlo sin dudarlo: no me ofende ni me sorprende”.

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Una vida dedicada a los pedales

Su salida de la primera línea no fue traumática, sino un proceso natural. “Se siente bien, también porque fue algo que se desarrolló poco a poco: no fue una salida repentina”, comenta. Aunque se mudó al campo, Milán sigue a un paso: “Estoy a solo 28 km de mi antigua oficina: si quiero visitar a mis chicos, me lleva un momento”.

Su trayectoria es inabarcable. “Llevo trabajando en el mundo del ciclismo desde los 17 años. Empecé con Franco Mealli en 1976 en los Campeonatos del Mundo de Monteroni y Ostuni. ¿Sabes cuánta gente he conocido a lo largo de los años? De momento, me he obligado a mantener la calma, pero sin duda estaré allí en Viareggio, Milán y Gemona”.

Pese a estar en casa, su agenda sigue ligada al deporte. “Mi esposa está contenta porque disfrutamos de un lugar agradable y, además, desde luego no estoy sin hacer nada: sigo siendo vicepresidente de la Liga Profesional de Ciclismo”.

Sus orígenes y la sombra de los gigantes

Nacido en Toscana pero “romano” de adopción y de corazón, Vegni recuerda sus raíces en el barrio de Cento Celle. “Mis padres decidieron abandonar el campo para seguir a mi tío Corrado a Roma. Un sueldo fijo y un trabajo que no era tan agotador como el de quienes se habían dejado la piel trabajando la tierra”, recuerda.

Fue el fútbol, y la cercanía con la familia Mealli, lo que le abrió las puertas del ciclismo. “Franco ya era un reconocido organizador. Fue gracias a esta amistad que me tomó cariño. A sus hijas les interesaba menos el ciclismo que cualquier otra cosa, a diferencia de mí, que estaba obsesionado. Empecé a pasar tiempo con él hasta el 76. Tenía solo 17 años: iba a aprenderlo todo de esta persona excepcional a la que realmente le debo todo”.

Tras la venta de las carreras de Mealli al grupo Gazzetta, Vegni aterrizó en RCS Sport para trabajar con leyendas. “Vincenzo Torriani era ‘El Jefe’: brillante, valiente y visionario. Carmine Castellano, un amigo excepcional, elegante e inteligente”. También destaca a figuras como Vito Mulazzani, Giorgio Albani, Alberto Della Torre e Italo Zilioli como pilares de su éxito.

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Los hitos: De Jerusalén al sueño frustrado de Japón

Al repasar sus momentos más hermosos, Vegni señala dos encuentros papales (Juan Pablo II en el 2000 y León XIV recientemente) y, sobre todo, la Gran Salida desde Jerusalén en 2018. “Un evento increíble. El Giro logró algo nunca antes visto: una Gran Salida fuera de Europa. Logística y diplomáticamente, fue una tarea titánica”.

En el lado opuesto, recuerda el frío extremo de 2013 como su momento más difícil y revela un secreto: “En 2020 estuvimos a punto de celebrar una Gran Salida en Japón, en Tokio. Todo estaba listo, y entonces algo salió mal… ¡Qué lástima! Incluso se llegó a pensar en traer el Giro a Nueva York con Rudolph Giuliani, pero siempre se quedó en sus inicios”, indicó.

Nombres propios: De Contador a la traición de Di Luca

Vegni no se muerde la lengua al valorar a los ciclistas:

-El más elegante: Michele Bartoli.
-El de más clase: Alberto Contador (“Es el Baggio del ciclismo”).
-La relación difícil: Adam Hansen (“El primero en abrazar causas perdidas”).
-La gran decepción: Danilo Di Luca. “Tras el escándalo de dopaje, le di una segunda oportunidad, pero luego me traicionó: él también lo sabe”.

El futuro del Giro y su heredero

Sobre el actual Giro, Vegni tiene un pronóstico claro: “Creo que ganará Vingegaard, pero espero que Pellizzari”. No obstante, advierte que su figura, la del “mecenas” integral, está en peligro de extinción. “Creo que nunca habrá otro después de mí. Surgirán otras figuras, pero ya no habrá nadie que combine responsabilidades deportivas, políticas y económico-administrativas”, sentenció.

¿Qué hará ahora Mauro Vegni? “Tengo que hacer el Giro de Italia para visitar a todos mis amigos que tengo por todo el país. Después disfrutaré de mi jardín. Me encanta cuidar las flores, sobre todo las rosas: tengo unas preciosas”, finalizó.


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