Parece increíble que un país que otrora fuera un potencia hay tenido que esperar tanto tiempo para contar con una nueva generación de vueltómanos que les den presencia real en grandes vueltas. Giulio Pellizzari, flamante campeón del Tour de los Alpes, es el elegido para poner presión a Jonas Vingegaard en el próximo Giro de Italia y recibió la bencidición de un ídolo local como Gilberto Simoni.
La bendición de Gilberto Simoni: “Pellizzari puede presionar a Vingegaard”
Pellizzari se convirtió en el primer italiano desde Vincenzo Nibali en ganar el Tour de los Alpes (NdR: antes era el Giro del Trentino) y desde su explosión el año pasado despierta ilusiones en una Italia necesitada de grandes figuras para las rondas de tres semanas. El joven Giulio presentó una vez más sus credenciales, porque el año pasado ya había sido top 10 en la general de Giro y Vuelta.
Sin embargo, lo que hizo esta última semana en los Alpes dejó impresionado a un histórico como Gilberto Simoni, dos veces campeón de la Corsa Rosa y una del Trentino, entre otros lauros. En declaraciones a Domestique, Gibo afirmó que el corredor de Red Bull puede poner bajo presión a Vingegaard, algo que a nuestro entender se antoja apresurado pero que con esta nueva generación de aliens no sería imposible.
Para echar más leña al fuego, el propio Pellizzari regaló algunas declaraciones interesantes. “Espero no estar tan lejos de Jonas”, empezó. “Aún tengo margen de progresión hasta el Giro, pero para mí y el equipo la esperanza es que sea una carrera abierta hasta el final”, agregó. Y es lo que casi todo el mundo del ciclismo quiere.
Como líder no hay días libres
Pellizzari no lo dijo, pero prácticamente consideró más difícil haberse coronado en los Alpes que sus dos grandes vueltas de 2025. ¿La explicación? Ahora tiene presiones. “Sí, es diferente cuando debes ofrecer resultados. El año pasado era simplemente un gregario y comenzaba cada carrera esperando rendir bien. Ahora no tengo opciones, debo rendir. Y eso hace una diferencia, por eso ahora comprendo lo que significa ser un líder”, lanzó.
“Cuando tienes a todo el equipo trabajando para tí no puedes simplemente decir que no tienes piernas. Y lo que el equipo hace por mí es increíble, entonces debo ir a tope por ellos”, insistió. Posteriormente, el jovencito regaló un dato increíble: nunca había ganado una ronda por etapas. “Es cierto, ni siquiera como amateur”, replicó con una sonrisa quien, evidentemente, tiene dotes de sobra para ese tipo de pruebas.
“Me quité el pinganillo para no cometer errores”
Por su edad y cercanía, lejos de mencionar a Simoni, Pellizzari hizo referencia a Nibali como faro. “Es increíble estar aquí como ganador 13 años después del título de Vincenzo. Él es una grande, yo soy joven y sólo puede intentar alcanzarlo”, aceptó.
Por último regaló una anécdota que pinta en cuerpo y alma la rebeldía que tiene y que quizás pueda ser el fuego que encienda grandes proezas. Pellizzari ya viajaba rumbo a la victoria en la etapa final de los Alpes y era perseguido por Bernal y Arensman en el descenso hacia meta con su director indicándole que no tomara riesgos. Pero él se quitó el pinganillo.
“Sí, tomé algunos riesgos, pero siempre estuve en control. En el final no era una bajada tan complicada. Un par de veces el director me dijo que no tomara esos riesgos y luego cometí errores en esas mismas curvas, entonces decidí quitarme el pinganillo y hacer mi camino”, finalizó quien, junto a Lorenzo Finn, tiene el futuro de Italia en sus piernas.
¿Podrá poner a Vingegaard bajo presión en mayo? A los ojos de quien escribe, el de Red Bull es generación alien, pero todavía debe dar otro salto de calidad y hasta que eso pase, no tiene para doblegar al líder de Visma Lease a Bike. Tal vez sí para el podio.
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