Liberado tras conquistar Roubaix, Wout van Aert apunta a su gran obsesión: “Mi objetivo principal es Flandes”

Wout van Aert (Visma - Lease a Bike) triunfa en París-Roubaix 2026 Wout van Aert (Visma - Lease a Bike) triunfa en París-Roubaix 2026 (Cor Vos)

Pese a que sufrió algunos contratiempos físicos, en 2026 Wout van Aert también logró recuperar su mejor condición y, sobre todo, alcanzó uno de los dos grandes desafíos que le quitaban el sueño al ganar la París Roubaix. Ahora, tras sus vacaciones, confirmó que centrará sus esfuerzos en el otro: el Tour de Flandes.

Wout ya está diagramando su calendario, que tendrá como primera parada algunos eventos de ciclocross. “Sí, como cada invierno, haré algunas carreras. Eso sí, aún no tengo idea a cuáles iré. Además, debemos revisar los objetivos de 2027 para poder decidir sin que las pruebas de cross afecten la preparación”, dijo.

“Mi objetivo principal es el Tour de Flandes”: la hoja de ruta de Van Aert para la primavera

De cara a la temporada de ruta con Visma Lease a Bike, no hay misterios. “Es fácil, mi objetivo principal es el Tour de Flandes. Además, ya he subido al podio del Mundial varias veces y quiero corregir eso”, aseguró a Het Nieuwsblad.

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“En algún punto mi carrera terminará, pero es bonito tener objetivos, me mantienen fresco”, explicó. Dicho eso, no será en 2027 cuando corrija su palmarés arcoíris, porque Francia aguarda con el Mundial más duro del siglo, algo que excede sus capacidades.

Sí lo tendrá a su alcance los dos años posteriores, y él lo sabe. “Es algo que aprendí con los años. Debo mantener esos objetivos. Incluso si pasa mucho tiempo sin lograrlo, es la forma de no perder el enfoque. No es solo el proceso lo que me motiva, es el objetivo mismo”, cerró.

La presión del adoquín y la sombra de Van der Poel: el impulso mental tras ganar en Roubaix

De ese modo, al igual que Tadej Pogacar hace unos días, no se anduvo con rodeos ni misterios y ratificó lo que se especulaba. Es que desde su salto al ciclismo grande se aguarda que él, como Mathieu Van der Poel, recolecte Monumentos.

Y siendo clasicómano y belga, puntualmente De Ronde. Para peor, su gran rival generacional, MVDP, ha sumado por triplicado en Roubaix y Flandes, incrementando la presión propia y de extraños sobre los hombros del capo de Visma.

Por eso, en abril pasado cuando por fin consiguió su adoquín, Van Aert se quitó un lastre enorme de encima, algo que tal vez lo ayude a alcanzar un nuevo nivel. Eso, y mantenerse sano sobre la bicicleta, cuestión que también le ha costado durante toda su trayectoria deportiva.

Párrafo aparte para otro apartado no menor: es contemporáneo de dos monstruos generacionales como Pogacar y Van der Poel, ambos múltiples vencedores en De Ronde. Pero si alguien se ha mostrado capaz de sorprenderlos, sobre todo en las piedras, es él.


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