Para muchos, Mathieu Van der Poel fue el ciclista más destacado del reciente Mundial de Montreal. En un circuito que no era ideal para sus características, el neerlandés logró una medalla de bronce que bien podría haber sido dorada. Al menos así lo consideran varios excorredores devenidos en analistas. Pero también cuestionaron algunas de sus tácticas.
“Desperdició una oportunidad única por exceso de confianza”: la durísima crítica de Jan Bakelants
Mientras que Thijs Zooneveld remarcó el modo en que invirtió las circunstancias al atacar el primero, forzando a los escaladores a desgastarse persiguiendo, Jan Bakelants fue algo más duro con el neerlandés. “Para mí, era el hombre más fuerte en la carrera”, comenzó.
“Pero lo que hizo fue incomprensible para mí”, continuó en su columna de Het Laatste Nieuws. “¿Qué lo llevó a romper el grupo de seis en el que viajaba?”, enfatizó. Bakelants se refiere a que en los 80 kilómetros finales el “tulipán” rodaba en punta junto a Wout van Aert, Oscar Onley, Primož Roglič, Anthon Charmig, y Quinn Simmons.
“La situación era ideal para él: los belgas no perseguían porque estaba Van Aert y los norteamericanos se frenaban por la presencia de Simmons”, razonó, enfocándose en las dos selecciones más fuertes entre las que formaban el pelotón.
“Por supuesto, hablo con el diario del lunes, pero los escaladores no podían recortar 30 segundos en esa cota de 1.7 kilómetros. La carrera estaba controlada. ¿Por qué desperdició todo eso Van der Poel”, insistió Bakelants.
“La única explicación que encuentro es exceso de confianza. Seguramente sentía que podía con esos rivales en la cota, ¿pero qué pretendía mostrar con ese nuevo ataque que -por cierto- fue la maniobra más impresionante del todo el Mundial?¿Quería enviar un mensaje y demostrarle a Van Aert que es mejor ciclista?”, atacó.
“Realmente no lo entiendo. La única explicación es el exceso de confianza. Van der Poel desperdició una oportunidad única”, sentenció el exprofesional.
Del romper el grupo de seis a la pasividad final: los fallos que alejaron el oro de Van der Poel
En este punto hay dos miradas, porque por un lado es real que dio vuelta la historia forzando a todos a vaciarse y modificó el desarrollo de las acciones en un circuito que -en los papeles- no era para él. Y por otro, cuando se encontró en esa situación cometió dos errores graves.
El primero romper el grupo de seis que tenía al pelotón apaciguado, el segundo atacar y soltar a Van Aert con tantos kilómetros por delante. Incluso hubo un tercero: si tenía tantas piernas, entonces su últimos 25 kilómetros en completa pasividad fueron otra equivocación y debió estar más activo, porque en meta quedó claro que aún tenía piernas.
En todo caso, así como acertó en la estrategia inicial que puso a los escaladores incómodos en un terreno que debía beneficiarlos, luego no estuvo tan fino para rematarla. Beneficios y problemas de competir por instinto ante la falta de radios. Y, nobleza obliga, el neerlandés es de los mejores del pelotón a la hora de competir por lo que sus corazonadas le indican.
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