Cuando un equipo depende mucho de un par de figuras, el Tour de France se puede ir al tacho muy rápidamente si uno de ellos no funciona. Es el caso de Alpecin Premier Tech que, en los últimos Tour de France, depende más del éxito de Jasper Philipsen de lo que haga Mathieu van der Poel. Con excepción de la edición 2025, donde el neerlandés y Kaden Groves tuvieron que salir al rescate tras la caída y abandono del belga en la segunda etapa.
El Tour de la decepción de Philipsen: marca los mejores números pero no gana etapas
Si bien venía como uno de los favoritos, nada le salió bien a Philipsen en este Tour de France, y no encuentra esa punta de velocidad que le permitió ganar la malla verde en 2023 y conseguir 10 etapas. Este año el anotador sigue en cero. Al corredor le pasa algo similar que a Jonathan Milan en el Giro d´Italia, donde este no pudo ganar una sola etapa hasta la última en Roma. Los vatios están, pero por múltiples motivos no logran convertir los mismos en triunfos.
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“¿Qué tal nos ha ido en el Tour hasta ahora? Con muchos altibajos y un gran momento de alegría”, se escuchó el miércoles por la noche en el autobús del equipo Alpecin-Premier Tech, según informa HLN. Señalan que están entre la resignación y la aceptación. “No creo que haya nada de qué reprocharme, ni a mí mismo ni al equipo. Corrimos la carrera que teníamos que correr. Corrimos el sprint como queríamos, pero eso no es suficiente”, dijo Philipsen tras otro podio sin victoria en la etapa 12.
“Si no gana, empezará a dudar de sí mismo”
“Si Jasper no consigue pronto una victoria de etapa en el Tour, empezará a dudar seriamente de sí mismo”, afirma una fuente cercana. Todo esto pese a que Philipsen, según señalan desde el equipo, logró su mejor rendimiento en cinco minutos el fin de semana pasado. Un récord personal que lo debería animar.Sus dudas y dificultades mentales se ven contrarrestadas por el hecho de que está alcanzando sus mejores marcas personales de potencia. “Yo también me siento bien. Trabajé muchísimo este año para estar en la cima en este Tour. También estoy rindiendo bien en el sprint, pero Tim Merlier también está a un nivel altísimo, y hay que aceptarlo. Mis felicitaciones para él”, comentó algo resignado.
Que Merlier estaba un paso por encima de Philipsen en los sprints era algo que ya venía viendo en los últimos dos años, pero el belga podía contrarrestar ello con su mayor versatilidad. El problema, por lo que parece, es que sacrificó demasiado en sus sprint puro para lograr ser un mejor corredor de clásicas.
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Lo que salva al Tour de Alpecin
Van der Poel con su triunfo salvó un poco las cosas para Alpecin. A mitad del Tour, son uno de los ocho equipos que ya han ganado una etapa. Otros 15 equipos aún no han conseguido ninguna victoria. Esto hace que sea mucho más fácil aceptar que Philipsen no haya ganado ninguna etapa.
Y más allá de ello, el equipo se lleva algunas cosas positivas, como por ejemplo la excelente actuación del joven Ramses Debruyne en la montaña, quién sigue manteniéndose en el top 20 de la general. Dentro del equipo lo comparan en estilo a Florian Lipowitz y no descartan que en el futuro empiece a aspirar realmente a clasificaciones generales, algo que sería inédito en un equipo como Alpecin. “La clasificación general es todavía una meta lejana. Quiero intentar ganar una etapa en este Tour mediante una escapada”, comentó el flamenco. Del mismo modo, Van der Poel tiene una etapa marcada: la última etapa en los Campos Elíseos con las subidas de Montmartre que Wout van Aert triunfó frente a Tadej Pogacar el año pasado.
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