Ídolo de Visma relata su calvario tras la pérdida de su esposa: “Tuve que aprender a usar la lavadora”

Robert Gesink al retirarse en septiembre de 2024 con su familia Robert Gesink al retirarse en septiembre de 2024 con su familia (Instagram)

Muchos recordarán la ilustre trayectoria deportiva que tuvo Robert Gesink, como vueltómano primero, y como caza etapas y gregario después. Pero también quedaron registrados sus incontables problemas físicos y tribulaciones, coronadas el año pasado con el fallecimiento de su esposa. Desde entonces, el neerlandés no encuentra el rumbo.

A sus 40 años, reveló que sigue buscando el camino. Si con esa edad un deportista normal muchas veces no sabe qué hacer una vez finalizada su trayectoria profesional, imaginen en su caso, viudo y con niños en edad escolar. “No sé a dónde está yendo mi vida por el momento”, confesó el “Ganso”, que recientemente estuvo de analista para NOS en el Tour de France.

Te puede interesar:

Gesink contó que está ocupado, pero que casi lo hace por inercia y que se reparte entre sus tareas de siempre y las que le quedaron a cargo con el deceso de su esposa Daisy, dos bares que ella había fundado en Andorra y Girona.

“El café de Andorra era dirigido por ella con su mejor amiga. El otro lo dirigía también. Eran su pasión”, recordó. “Quiero que sean un éxito en su nombre, junto con Vivian su amiga, claro. Al mismo tiempo, me genera algo de incertidumbre. Es una mexcla de sensaciones”, expresó una de las personalidades míticas del Visma que él mismo ayudó a refundar de las cenizas de Rabobank.

“Ella mantenía todo funcionando en casa durante mi carrera”

Gesink luego contó cómo han tratado de sobrellevar el vacío familiar por la partida de su mujer. “Estoy orgulloso de cómo lo estamos haciendo, cómo sacamos nuestras vidas adelante. Porque realmente es lo que tuve que hacer los primeros meses tras su muerte”, señaló.

“Ella era la que mantenía todo funcionando en casa durante mi carrera deportiva. Tras su muerte tuve que hacerme cargo de hasta los más mínimos detalles, cosas simples. Como el colegio de los niños o cómo usar la lavadora de ropa”, narró Robert, que pasaba más de 200 días al año lejos de su hogar desde que era joven.

Para mejorar la dinámica interna, acudió en busca de ayuda. “Contraté a una mujer argentina que se encarga de las tareas del hogar y busca a los niños en el colegio o de sus otras actividades”, explicó. “Cuando lo hacía yo, pasaba unas tres horas en el coche y no tenía tiempo para nada más. Ahora me reservo un día libre para despejar la cabeza y salir en bicicleta a recargar baterías”, agregó.

Por último, Gesink también aclaró cómo perdió sus raíces con el lugar donde vive por la pérdida de su mujer. “Había hecho de Andorra mi hogar. Como Daisy ya no está hay tres lugares en los que tengo un techo, Países Bajos, Girona y Andorra, pero ninguno lo siento como mi hogar”, cerró el desgraciado ex atleta, que atraviesa la misma situación que tantos otros pero en su caso es conocida por tratarse de una figura pública.


Descubre más desde Ciclismo Internacional

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *