Previa Tour de Polonia 2026 – Recorrido y Favoritos

Llega la semana clave de carreras por etapas entre el Tour de France y la Vuelta a España donde se bifurcan corredores que quieren tener protagonismo en una carrera menor, jóvenes que dan sus primeros pasos, y ciclistas que se preparan ya sea para La Vuelta a España, como para las clásicas de septiembre y octubre. Es ese el escenario donde se dearrollan el Tour de Polonia y la Vuelta Burgos. La carrera polaca celebrará este año su  83.ª edición del 3 al 9 de agosto, con un recorrido de 1111 kilómetros a lo largo de siete días.

La prueba, de categoría WorldTour, será este año de norte a sur, con salida en la ciudad costera de Gdynia. Las zonas montañosas aparecen más adelante en la carrera, pero eso no significa que las primeras etapas sean completamente llanas. El primer día, la etapa más larga transcurre por terreno montañoso a través del Voivodato de Pomerania. Los velocistas tendrán sin duda una oportunidad en la siguiente etapa, que comienza de nuevo junto al Mar Báltico, mientras que la dificultad aumentará en la tercera etapa, que tampoco es necesariamente apta para velocistas puros como fue el caso de la primera.

La cuarta etapa transcurre en la montaña, con llegada en alto en Orlinek, Karpacz. Luego quedan dos días con final en alto antes de que la carrera concluya con una contrarreloj individual que comienza y termina cerca de la mina de sal de Wieliczka. Será una prueba decisiva para definir la clasificación general. 

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El recorrido

Etapa 1: Gdynia-Koszalin, 234 km

Es una ruta larga y exigente para inaugurar el Tour de Polonia 2026, con 234 km por recorrer (la jornada más larga)cuando el pelotón se alinee junto al mar Báltico en Gdynia. La etapa, de terreno montañoso, presenta un desnivel positivo de 1700 metros en el camino a Koszalin. Además, el puerto de montaña de tercera categoría, Góra Chełmska (1,5 km al 4,1%), se encuentra a tan solo 6 km de la meta, lo que supone un posible punto de inflexión que pondrá a prueba a los velocistas que se hayan mantenido en contacto hasta ese momento, así como servir de una oportunidad para un ataque tardío.

Etapa 2: Międzyzdroje – Szczecin, 151 km

Aún en la costa pero un día más llano, con menos de 900 m de desnivel positivo. Hay una subida inicial, pero una vez superada, el terreno es menos exigente y el recorrido es más de 80 km más corto que el del día anterior. Sin duda, es un día diseñado para los velocistas y se dará un sprint masivo. Y tal vez sea el único de esta edición estrictamente de este estilo. Correrán a lo largo de la costa al inicio y junto a un lago en el final, lo cual puede provocar un ligero riesgo de viento lateral. 

Etapa 3: Gorzów Wielkopolski – Zielona Góra, 193,5 km

Vuelve a aumentar el desnivel positivo, ya que el recorrido se aleja de la costa y discurre por las carreteras de la provincia de Lubusz. Las ascensiones cercanas a la meta en los últimos 25 km podrían complicar las cosas para los velocistas, como la subida de tercera categoría en Przytok (1,1 km al 4,1%) a tan solo 12 km de la meta. Si bien esta es la última ascensión “oficial”, luego la carretera sigue irregular hasta la meta. Una etapa con escenario abierto: sprint reducido, fuga en solitario al final o una escapada inicial exitosa.

Etapa 4: Żagań – Karpacz, 175,5 km

Aquí comienzan las montañas serias. La ruta a través de la Baja Silesia en la frontera con República Checa empieza con una subida gradual, pero la dificultad aumenta a medida que avanza el día, con un desnivel positivo de 2432 m. Los primeros puntos de la montaña son la subida de tercera categoría en Antoniów, a 117,7 km de la meta. Los puertos de primera de Borowice (a 25 km de meta con 4,6 km al 5,7%) y Karpacz, suponen un obstáculo formidable. Karpacz se divide en dos partes: la ascensión categorizada de 7 km al 6,2% que se corona a 3 km de meta, un descenso y una subida final en el último kilómetro hasta meta al 8,3% con picos del 15%.

Etapa 5: Estación de Opole-Kocierz, 218,5 km

Otro final en alto con un desnivel positivo de 2118 m en sus 218,5 km de salida desde Opole. La etapa comienza con una exigente subida al Monte Santa Ana (segunda categoría) en el kilómetro 40,4, seguida de un tramo largo y accidentado hasta el siguiente gran desafío de montaña: el Paso de Przegibek (4,1 km al 5,7%), cuya cima se encuentra a 27,5 km de meta. Tras el descenso de este puerto de montaña de primera categoría, los ciclistas afrontan la ascensión final hasta la meta en la estación de esquí de Kocierz de 1,5 km al 11,5%.

Se trata de una etapa que debería haber formado parte del Tour de Polonia de 2019, pero que fue eliminada al día siguiente del fallecimiento de Bjorg Lambrecht.

Etapa 6: Bukovina Resort – Bukowina Tatrzańska, 126 km

La etapa reina de esta edición se desarrollará una vez más en los montes Tatra, con un desnivel positivo acumulado de 2850 m en 126 km de recorrido, el cual es muy similar a la etapa del año pasado. Hay seis oportunidades para conseguir puntos de la montaña en los puertos de segunda y primera categoría, primero en Leszczyny, Słodyczki y Pitoniówka, y luego en el exigente Muro de Bukovina (2,5 km al 8%) en Gliczarów, que los ciclistas afrontarán tres veces en circuito (coronándose a 61, 36 y 13 km de meta), lo cual reducirá gradualmente el grupo. Finalmente, llegará la prueba final del día: la subida a la meta en Bukowina Tatrzańs (4km al 5,5%). Aquí ganaron corredores como Thibau Nys, Simon Yates, Joao Almeida y Remco Evenepoel.

Etapa 7: Kopalnia Soli ‘Wieliczka’ (CRI), 12,5 km

Al igual que en la edición anterior, habrá una contrarreloj final. La misma comienza y termina cerca de la mina de sal de Wieliczka, en el sur de Polonia, cerca de Cracovia. Hay una ligera subida en los primeros 1,5 km al 5,7%, seguida de un tramo llano y un suave descenso de vuelta a la mina de sal que se prolongará por nueve kilómetros.  Es una etapa que puede marcar la diferencia, como demostró Brandon McNulty al conseguir la victoria general en la edición de 2025 gracias a su actuación en esta jornada. No es un recorrido técnico y, en su mayoría, es recto.

Últimos ganadores

2025: Brandon McNulty

2024: Jonas Vingegaard

2023: Matej Mohoric

2022: Ethan Hayter

2021: Joao Almeida

2020: Remco Evenepoel

2019: Pavel Sivakov

2018: Michal Kwiatkowski

2017: Dylan Teuns

2016: Tim Wellens

Favoritos

Siempre teniendo en cuenta las listas provisionales (algunos equipos todavía no confirmaron), el gran favorito para la competencia es UAE quién buscará defender su título. Tras una temporada discreta a causa de enfermedades, João Almeida regresa como líder y tendrá la oportunidad de mejorar su imagen. El ciclista portugués es, sin duda, el escalador con el palmarés más impresionante. Además, ya sabe cómo es ganar en Polonia. La gran incógnita es cuál es su condición: cayó enfermo en primavera y, como consecuencia, se perdió la París-Niza, el Giro. Luego, se retiró prematuramente del Tour Auvergne-Rhône-Alpes, su última competencia. Polonia será clave para que tome ritmo para La Vuelta, sea allí líder o gregario de Tadej Pogacar.Estará acompañado por Jan Christen y Benoit Cosnefroy como principales figuras, y tendrán a Juan Sebsatián Molano como carta al sprint.

En el otro equipo puntero, Red Bull-BORA-hansgrohe, Aleksandr Vlasov tendrá la oportunidad como líder: otro corredor que no viene de la mejor temporada y que se limitó en gran parte de ella como gregario. Quizás comparta liderazgo con Finn Fisher-Black, y a tener en cuenta el nivel de Adrien Boichis. Visma – Lease a Bike traerá a Wilco Kelderman como líder, estrenando su camiseta de campeón neerlandés pero tampoco hay que descartar a Bart Lemmen, de muy buen Giro d´Italia y Tour de Suiza, ambos acompañados por un Louis Barré que empezó a recuperar forma luego de un Covid prolongado. Lidl-Trek focalizó todo en el sprint de Jonathan Milan, pero seguramente Lennard Kamna podrá tener su oportunidad.

Otros nombres a tener en cuenta: Paul Lapeira (Decathlon), Santiago Buitrago (Bahrain), Iván Romeo ( Movistar), Marco Brenner (Tudor), Christian Scaroni (XDS Astana), Steff Cras (Soudal Quick Step) y Magnus Sheffield (Netcompany INEOS). En el caso de Romeo, será su regreso tras un buen inicio del año (ganando Vuelta a Andalucía, y etapa y quinto puesto en O Gran Camiño) pero que luego se empezó a torcer con una enfermedad que lo obligó a abandonar Auvergne y anular su participación en el Tour de France. Buitrago siempre es un nombre a tener en cuenta: fue séptimo en Tirreno y undécimo en Catalunya, antes de abandonar por caída el Giro d´Italia en la segunda etapa.

Los velocistas

Un nutrido grupo de sprinters vendrá al Tour de Polonia -básicamente todos los que no fueron al Tour de France- pese a que no hay muchas etapas para ellos. Jonathan MIlan (Lidl-Trek) y Paul Magnier (Soudal) volverán a reeditar su duelo del Giro d´Italia en donde el joven francés salió victorioso por amplio margen, llevandose la malla ciclamino en el camino. La clave para ambos, más allá de los sprints, es retomar ritmo de carrera para el resto de los objetivos del año tras más de un mes sin competencia.

Jordi Meeus (Red Bull) es el tercer nombre a tener en cuenta y estará acompañado por su lanzador Danny van Poppel. Otros nombres: Matteo Moschetti (Pinarello Q36.5), Sam Welford (Netcompany INEOS), Tord Gudmestad (Decathlon), Matteo Malucelli (XDS Astana) y Noah Hobbs ( EF Education-EasyPost ), de buen Tour de L´Ain.


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