La afirmación de Jonas Vingegaard y su equipo sobre que suele ir a más en la segunda gran vuelta cuando las hace de modo consecutivo ha generado revuelo durante meses. La misma desafía las lógicas físicas conocidas hasta ahora y no todos están de acuerdo con semejante aseveración. Uno que no está convencido es Alberto Contador, que algo sabe de esto y le añadió picante a su propia teoría.
El factor Pogacar y los precedentes reales del danés en la Vuelta
“Esa teoría que tienen de que va a más en la segunda de dos grandes vueltas, me sorprendió por el modo enfático en el que hablaron al respecto”, comenzó el español. “Pero en las segundas grandes vueltas que Jonas hizo no estaba Tadej Pogacar”, lanzó.
UAE y el dominio de Pogacar: “Haremos todo lo posible para que el ciclismo siga siendo monótono”
“Veremos cuando coincida con Pogacar, con Seixas… cómo se desarrollan las cosas”, continuó en Eurosport. La realidad es que el ex ciclista tiene un argumento, porque las únicas dos veces en las que Jonas hizo doblete fue en 2023 y 2025, yendo a la Vuelta tras el Tour.
Y en esas dos ediciones del evento es cierto que no estaba Pogacar. En una Visma (Jumbo por ese entonces) copó el podio y dominó a sus anchas contra Ayuso, Landa y Mas, mientras que en 2025 el danés se coronó lidiando con Almeida o Pidcock.
Ciertamente que en 2026 Vingegaard ha enseñado una condición que no se le veía hace años, posiblemente desde su último título en el Tour. Pero aún habiendo arrasado el Giro, no hay garantías de que su condición sea suficiente para enfrentar a Pogacar, mucho más con la fatiga de haber hecho esas tres semanas. Porque aunque lució fácil, tres semanas dejan su huella y, dato no menor, los contrincantes que superó en Italia fueron de mayor entidad que los de la Vuelta, o incluso que los que el propio Pogi batió en el Giro 2024.
Por caso, en las últimas dos ediciones del Tour, el de Visma quedó a 6:17 y 4:24 respectivamente. Y el año pasado se vio al “peor” Pogacar en mucho tiempo, en parte por una lesión de rodilla y en parte por la fatiga de una primavera cargada, algo que este año corrigió al competir menos.
La experiencia en carne propia: Los cinco dobletes de Contador que desafían la lógica de Visma
Si bien las cosas han cambiado mucho desde la pandemia, Contador también sabe de lo que habla. Por un lado, no es lo mismo hacer el doblete y que el Tour sea la segunda de las dos competencias, y por otro, él mismo experimentó en carne propia la teoría.
Por caso, el madrileño hizo dos grandes seguidas en una misma temporada en cinco oportunidades. Las dos que comenzó con el Giro se impuso allí y luego fue 5ª en el Tour. En cambio, cuando fue a la Vuelta tras el Tour, siempre le fue mejor ya que ganó una y fue top 5 en las otras dos.
El famoso efecto residual tras hacer una grande es real: los corredores quedan fatigados pero, si recuperan apropiadamente, les queda una condición magnífica para lo que sigue. La diferencia está en la frescura y en las reservas, y si en el segundo reto deben ingresar demasiado en zona roja es donde se producen las flaquezas.
Finalmente, por lógica pura: el Tour es el evento máximo del ciclismo y desde el primero al último de los ciclistas presentes vuelan. El ritmo allí es más alto que en las otras competencias y es normal que al acudir a la Vuelta los atletas se sientan mejor. Inviertan la situación: si vas al Giro, muy duro en si mismo, y luego tienes que disputar una carrera con más exigencia como el Tour, el cuerpo inevitablemente lo termina pagando.
Jonas Vingegaard y Visma Lease a Bike merecen el beneficio de la duda y quizás en unas semanas estemos hablando de cómo rompieron con los paradigmas. Pero hasta entonces, las dudas de Alberto Contador -también campeón de las tres grandes- son las de muchos.
Todo el ciclismo en un minuto.
Descubre más desde Ciclismo Internacional
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
